La guía definitiva de fotografía con filtros (y larga exposición)

Por Antoni Cladera

¿Filtros?

¡No te confundas!

Esta guía no va de los filtros que puedes aplicar en Instagram… sino todo lo contrario.

Esta guía trata sobre cómo puedes utilizar los diferentes tipos de filtros (sí, esos que se ponen delante del objetivo) para crear imágenes directamente en cámara que dejarán a más de uno con la boca abierta.

Diversión garantizada, gran potencial creativo, ahorro de tiempo de procesado… ¡Todo son ventajas!

¡Los filtros son lo más!

Así que sigue leyendo…

En esta guía encontrarás todo lo que necesitas para convertirte en un experto en el manejo de todo tipo de filtros.

¡Todo!

Desde los tipos de filtros (polarizador, ND, GND, etc.) y sus aplicaciones, con multitud de ejemplos prácticos para inspirarte, hasta cómo encontrar la localización perfecta, cómo planificar tus ideas fotográficas con PhotoPills y cómo utilizar los filtros paso a paso en cámara para crear efectos alucinantes.

¿Estás listo?

Empieza la aventura.

¡Bienvenido al maravilloso mundo de los filtros!

“Obviamente, todos vemos las cosas a través del filtro de nuestra propia experiencia.” - Malcolm-Jamal Warner

Contenido

Capítulo 1

  1. 10 fotografías con filtros que te inspirarán
  2. Tipos de filtros (y sus aplicaciones)
  3. Cómo averiguar la densidad real de tu filtro ND con PhotoPills
  4. Cómo combinar filtros (ND, GND y polarizador)
  5. La localización perfecta para fotografía con filtros (y cómo encontrarla)
  6. Cómo planificar tus fotos con filtros como un profesional
  7. Todo el equipo fotográfico que necesitas (además de los filtros)

Capítulo 2

  1. Cómo usar el filtro polarizador (y exponer)
  2. Cómo exponer usando uno o varios filtros ND
  3. Cómo exponer usando un filtro GND (y GND inverso)
  4. Cómo exponer combinando varios filtros (ND, GND y polarizador)
  5. Cómo exponer usando un filtro de contaminación lumínica
  6. Cómo exponer usando un filtro infrarrojo
  7. Cómo exponer usando un filtro solar
  8. La técnica de los filtros en movimiento
  9. Cómo hacer fotos con filtros paso a paso
  10. 21 ejemplos de fotografías con filtros explicados paso a paso
  11. Apilamiento de exposiciones en el procesado frente al uso de filtros ND
  12. Horquillado frente al uso de filtros GND
  13. 12 errores que deberías evitar en la fotografía con filtros
  14. 12 fotógrafos que dominan la fotografía con filtros
  15. ¿Y ahora qué?

Capítulo 1

1.10 fotografías con filtros que te inspirarán

Una gran foto empieza siempre con una gran idea.

Algo que has imaginado, algo que crees que sería posible y que quieres capturar con tu cámara.

Es un proceso creativo muy simple pero muy, muy potente.

Los PhotoPillers (locos de la fotografía y de la app PhotoPills) solemos resumirlo en tres palabras:

“Imagina. Planifica. ¡Dispara!”

Es nuestro lema, nuestro grito de guerra.

Pero tranquilo, todavía no hemos obligado a ningún PhotoPiller a tatuárselo en el brazo, con llevarlo en una camiseta nos parece suficiente XD

Bromas a parte, en el caso de fotografía con filtros, al igual que con cualquier otro tipo de fotografía, la localización es clave. Veremos por qué y cómo encontrar la localización perfecta más adelante (sección 3).

Sí, las localizaciones inspiran.

Pero si además de una localización de ensueño, añades alguno de estos recursos a tu proceso creativo, el éxito está asegurado :P

Imagina… ¡deja volar tu imaginación!

Blanco y negro (1)

Nikon D4s | 14mm | f/5.6 | 10s | ISO 200 | 5600K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND 0.9 (3 pasos) transición suave

La mayoría de los fotógrafos asocian la fotografía de paisaje con el color. Y en el caso de las largas exposiciones con filtros aún más.

Sin embargo, el blanco y negro puede ayudarte a crear una atmósfera completamente diferente: mucho más potente.

Como puedes ver en la imagen, tanto el agua que golpea las rocas como las nubes salen difuminadas gracias al efecto de un filtro de densidad neutra (ND).

Gracias a la larga exposición, se observa el movimiento de las nubes que parecen aún más amenazantes. Esto, junto con la luminosidad y la textura de la roca, me permite crear una escena dramática y dinámica al mismo tiempo.

Lógicamente a esto contribuye también el hecho de que eligiera un punto de vista relativamente bajo. Esto me ayuda a poner el énfasis en el faro y, sobre todo, en el cielo.

Líneas (2)

Nikon D4s | 22mm | f/5.6 | 20s | ISO 100 | 7500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos), GND 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador

No hay nada tan efectivo para que una foto funcione como guiar la mirada del espectador. Y para ello, las líneas son tu mejor aliado.

Fíjate en la foto de este ejemplo. ¿Qué es lo primero que ha llamado tu atención? ¿Y hacia dónde has mirado después?

Mientras estaba componiendo la imagen, mi idea era darle la mayor predominancia posible al primer plano. Por eso busqué entre las rocas una zona en la que hubiera mucho musgo. Como verás, contraste del verde con el negro es un imán muy potente.

Al mismo tiempo, el musgo va serpenteando de abajo hacia arriba en el encuadre siguiendo una “S” hasta llegar al mar, al horizonte.

Y una vez ahí, me pareció muy interesante incluir una persona. Más concretamente una fotógrafa que estaba allí con su equipo disfrutando del momento. Esa persona es el segundo imán hacia el que tus ojos se han dirigido inevitablemente.

Además, me ayuda a darle escala a la escena y a que la imagen sea más tridimensional ya que está situada en el fondo, en un plano entre el musgo y el mar en el horizonte.

Agua (3)

Nikon D4s | 116mm | f/11 | 1/5s | ISO 100 | 6500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos), GND inverso 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador (para resaltar el arcoiris)

En esta escena la mayor dificultad no era tanto la composición como ser capaz de capturar el arcoiris que se forma gracias al agua en suspensión producida por la fuerza del agua al caer.

Debido a las dificultades del terreno y a la localización de la cascada en el río Kunene, frontera natural entre Namibia y Angola, era muy difícil trabajar otra composición que no fuera la que ves en la foto. Apenas tenía sitio para plantar el trípode e intenté colocarlo lo más al borde posible del precipicio para que la cascada ocupase la parte central del encuadre.

Pero como te decía al principio, la clave de la imagen es el arcoiris. Para conseguir que se viera con claridad en la imagen decidí usar un filtro polarizador y girarlo hasta que el arcoiris resaltara lo más posible. A la inversa, si hubiera girado el filtro en el otro sentido, lo hubiera desvanecido.

Gracias al filtro ND pude usar una velocidad más lenta y así conseguir que el agua tenga ese efecto seda que, en este caso, transmite fuerza y dinamismo. El mismo que yo estaba percibiendo mientras escuchaba el agua caer.

Reflejo (4)

Nikon D4s | 17mm | f/8 | 1/125s | ISO 100 | 6500K | Filtros GND 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador

Siempre que veo esta foto me trae grandes recuerdos de mi viaje a Islandia. Fueron días de muchas emociones…

Pero volviendo a los filtros, esta foto es un ejemplo perfecto de lo útil que te puede resultar un polarizador a la hora de resaltar reflejos. Sobre todo si te encuentras frente a una escena en la que el agua esté perfectamente plana.

Una vez que tengas montado el polarizador, gíralo en un sentido u otro mientras estés componiendo la foto. Verás como, por arte de magia, el agua pasa de ser completamente transparente a ser un espejo perfecto.

Te sugiero que mientras estás comprobando el efecto del polarizador, cambies tu punto de vista. Como puedes ver en esta foto, la idea era colocar la cámara de tal forma que las montañas ocuparan el mayor espacio posible con su reflejo en el agua. Y eso fue precisamente lo que hice.

Niebla (5)

Nikon D700 | 200mm | f/4 | 1/350s | ISO 200 | 4450K | Filtro GND 0.9 (3 pasos) transición suave

No hay nada más etéreo y místico que la niebla. Es un elemento que transforma por completo una escena.

Y no, un filtro no te permite crear niebla de la nada… Para eso hay otros trucos... ;)

Pero sí te permite potenciarla y ayudar a que la luz sea aún más difusa.

En el caso de la foto de este ejemplo, la niebla que cubría todo el fondo y parte de la superficie del agua era mágnifica. Me ayudaba a quitarle detalle a muchos elementos que eran completamente superfluos y, al mismo tiempo, a darle importancia a la cabaña y al pescador. Gracias a ello, esa figura se convierte en el sujeto principal.

El problema es que la niebla estaba muy baja y el Sol empezaba a apretar con fuerza en las alturas iluminando demasiado el conjunto. Eso rompía la magia del momento y también el rango dinámico que mi cámara era capaz de capturar.

Así es que la solución más fácil era usar un filtro GND con el que poder mitigar las altas luces y poder equilibrarlas con el resto de tonos de la escena.

Arquitectura (6)

Nikon D4s | 18mm | f/16 | 181s | ISO 100 | 6250K | Filtro ND 3.0 (10 pasos)

¿Has oído hablar alguna vez de la técnica de larga exposición diurna (LED)?

Consiste en hacer una foto en las horas centrales del día, cuando la luz es bastante dura, y ralentizar al máximo la velocidad de obturación (desde un par de minutos hasta… hmm… ¿el infinito?) gracias al uso de uno o varios filtros ND.

De esta forma el cielo y el agua (si la hay) tienen un efecto sedoso muy exagerado y no se percibe ningún tipo de textura.

Además, la mayoría de estas fotos se revelan en blanco y negro, exagerando muchísimo el contraste y acentuando los negros y los blancos para que los elementos arquitectónicos tengan mucha definición. Esto a su vez contrarresta la falta de nitidez de las nubes (y del agua).

Como puedes ver en la foto, la idea es transmitir una realidad ligeramente distorsionada y algo onírica de una escena o de un conjunto de elementos que en otro tipo de imagen serían bastante comunes.

Nubes (7)

Nikon D4s | 14mm | f/16 | 120s | ISO 100 | 7500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND 1.2 (4 pasos) transición suave

Ver las nubes correr por el cielo siempre es un espectáculo.

Y aunque te parezca mentira, es algo que no sólo puedes observar a simple vista. También puedes capturarlo con tu cámara.

Echa un vistazo a esta foto.

El hecho de que el suelo rugoso, agrietado y completamente seco ocupe el primer plano y casi un tercio del encuadre no es casualidad. Pero resulta un elemento estático.

Para contrarrestar este efecto y darle más dinamismo a la imagen, he optado por hacer una larga exposición gracias al filtro ND y conseguir así que las nubes pasen a toda velocidad por encima del mar.

Al mismo tiempo, he usado un filtro GND para tener completamente controladas las altas luces y evitar que el Sol en el fondo saliera reventado.

Aislamiento (8)

Nikon D4s | 27mm | f/5.6 | 45s | ISO 200 | 6500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos), GND inverso 0.6 (2 pasos) transición suave y polarizador

Para que una foto sea efectiva, no hay nada como crear una composición sencilla en la que el sujeto principal esté completamente aislado.

Fíjate en la foto de este ejemplo.

Se trata de una escena con muy pocos elementos: un conjunto de rocas bañadas por el mar, el horizonte y un cielo casi raso.

Y a pesar de todo, o precisamente gracias a ello, la foto funciona ¿no te parece?

En este caso concreto, además de trabajar en la composición para evitar caer en la tentación de incluir demasiados elementos en el encuadre, los filtros han jugado un papel esencial.

Por un lado, el filtro ND me ha permitido darle al agua ese efecto seda tan bonito que le da dinamismo a la imagen y al mismo tiempo elimina detalles del agua que no me parecían interesantes (gotas, espuma, olas muy delimitadas).

Por otro lado, el GND inverso me ha permitido controlar las luces del horizonte para que el cielo saliera correctamente expuesto.

Y por último, el polarizador me ha permitido darle ese punto de transparencia al agua que muestra el detalle justo de las rocas del fondo.

Así, he podido aislar perfectamente las rocas en superficie y convertirlas en mi sujeto principal.

Estela o rastro (9)

Nikon D700 | 21mm | f/16 | 1,5s | ISO 200 | 5600K | Filtro ND 0.6 (2 pasos)

Esta foto es un ejemplo de cómo puedes utilizar un filtro ND a plena luz del día y así conseguir transmitir movimiento.

Si te fijas en las escena, se trata de un bosque cuyo suelo está lleno de hierbas altas. La falta de nitidez es lo suficientemente baja para reconocer que lo que ocupa el tercio inferior del encuadre son hierbas altas. Y al mismo tiempo, están lo suficientemente borrosas para darte la sensación de que en ese momento soplaba una brisa relativamente fuerte.

Este efecto se consigue muy fácilmente ya que el uso de un ND (incluso de una densidad pequeña como en este caso) es lo que te permitirá disparar a velocidades lentas y conseguir esa falta de enfoque.

Infrarroja (10)

Nikon D300 IR | 14mm | f/16 | 1/4s | ISO 200 | 2150K | Filtro infrarrojo instalado en sensor

¿Has estado en Islandia?

Si tu respuesta es “sí” entonces este lugar te resultará familiar.

Pero si no has tenido esa suerte, puede que hayas visto este rincón en el portfolio de alguno de tus fotógrafos de paisaje favoritos. Es un lugar tremendamente conocido y al que van miles de fotógrafos cada año.

Y yo no iba a ser menos… :)

Tengo que confesarte que no pude evitar hacer esa foto de postal que, como te decía, seguro que ya has visto en algún rincón de Internet.

Pero también quería llevarme un recuerdo especial del Kirkjufell y de sus cascadas.

Desde hace muchos años tengo una Nikon a la que le puse un filtro infrarrojo en el sensor. Y es una cámara que me gusta usar en momentos especiales como este.

Si comparas esta foto con la foto de postal que mencionaba anteriormente, comprobarás que cuando estuve en Islandia el Kirkjufell no estaba nevado. Ni tampoco las rocas y los bordes de las cascadas. En realidad todo estaba teñido de un verde precioso.

Las imágenes en blanco y negro de alto contraste se parecen mucho a las que consigues con la fotografía infrarroja. Pero has leído bien sólo “se parecen”...

Pues bien, esa es la magia de un filtro infrarrojo: que te hace ver cosas que no son ;)

Eclipse solar (11) [bonus track]

Nikon D500 | 480mm | f/8 | 1/500s | ISO 100 | 7460K | Filtro solar Baader

¿Has tenido la oportunidad de ver alguna vez un eclipse solar parcial? ¿y total?

¿No? Pues deberías. Es una experiencia vital única.

Y si además tienes, como yo, la suerte de poder fotografiar un eclipse total te aseguro que no se te olvidará jamás. Esas fotos quedarán en tu memoria (y en tu disco duro :)) para siempre.

Vivir y fotografiar el eclipse total de Sol de 21 de Agosto de 2017 en Portland (EEUU) fue toda una experiencia... y todo un reto.

Esta foto está hecha durante la fase de eclipse parcial, varios minutos antes de la totalidad, que es el (breve) momento durante el que la Luna cubre el Sol por completo.

Eso sí, al fotografiar la fase de eclipse parcial, no te olvides de proteger tu cámara con un filtro solar (sección 2) y tus ojos con unas gafas de eclipse homologadas. Evitarás que el sensor y tus retinas acaben muy seriamente dañados.

Si quieres aprender cómo fotografiar un eclipse en su fase parcial, estudia el ejemplo (21) [bonus track] de la sección 17.

Y si además quieres aprender a fotografiar todas las fases de un eclipse solar total, incluyendo el anillo de diamantes, las perlas de Baily, la corona, la cromosfera e incluso el detalle de la Luna, échale un vistazo a ’Una guía de los mejores eclipses de Sol: cuándo, dónde y cómo fotografiarlos’.

El pequeño inconveniente es que un eclipse solar total es algo que sucede con muy poca frecuencia. Así es que quizá merece la pena que lo intentes primero con un eclipse lunar: ’Una guía de los mejores eclipses de Luna: cuándo, dónde y cómo fotografiarlos’.

Bueno ¿qué?

¿Te sientes inspirado?

“Sí Toni, ¡ahora tengo mil ideas!”

Espero que así sea, porque nos adentramos de lleno en el apasionante mundo de los filtros.

Veamos los tipos de filtros y sus aplicaciones prácticas.

Agárrate que vienen curvas :P

2.Tipos de filtros (y sus aplicaciones)

Explicar en profundidad los diferentes tipos de filtros y sus aplicaciones prácticas me va a llevar un buen rato (y un montón de páginas)...

Lo mejor es que te haga un resumen de las opciones que tienes en la siguiente tabla.

Filtro¿Para qué sirve?
Ultravioleta (UV)Bloquea los rayos ultravioleta.
SkylightEn cámaras analógicas, contrarresta los tintes azulados que pueden tener algunas escenas.
PolarizadorElimina reflejos no metálicos. Elimina o potencia la niebla y el arcoiris. Permite aumentar la saturación y el contraste.
Polarizador Gold-N-BlueColorea los reflejos en tonos intensos de azul o amarillo según la orientación del filtro.
Polarizador Varicolor Blue/YellowColorea los reflejos en tonos intensos de azul o amarillo según la orientación del filtro.
Densidad neutra (ND)Reduce de forma uniforme la luz que llega al sensor. Permite alargar el tiempo de exposición.
Degradado de densidad neutra (GND)Reduce de forma gradual la luz que llega al sensor con mayor intensidad desde uno de los bordes del filtro. Permite capturar con éxito escenas con rango dinámico alto.
Degradado inversoReduce de forma gradual la luz que llega al sensor con mayor intensidad desde el centro del filtro. Permite capturar con éxito escenas con rango dinámico alto.
Cartulina negraImpide que la luz llegue al sensor.
InfrarrojoPermite que sólo la luz infrarroja llegue al sensor.
Contra la contaminación lumínicaEvita que las bombillas de vapor de sodio cambien la temperatura de color de la escena nocturna.
SolarPermite fotografiar directamente el Sol o un eclipse solar evitando que los rayos infrarrojos (IR) y ultravioleta (UV) lleguen al sensor.

Como ves, las opciones creativas que te ofrecen los filtros ¡son infinitas!

Pero empecemos por el principio…

¿Qué es un filtro?

El filtro es un accesorio que se coloca delante del objetivo de tu cámara y que te permite conseguir una serie de efectos (ver tabla anterior) que de otra forma no serían posibles (o casi imposibles).

Lo que hace el filtro es modificar la luz y/o el color que llega al sensor de la cámara para obtener una exposición correcta o bien lograr un efecto concreto. Más adelante entraré en profundidad sobre cuáles son estos efectos cuando te explique cada uno de los diferentes tipos de filtro en detalle.

En cuanto a los materiales, un filtro puede ser de cristal, de resina o de metacrilato. El cristal es un material de mejor calidad, da mejores resultados y produce menos efectos secundarios, por lo que es más caro. El metacrilato, por el contrario, es de menor calidad y corres el riesgo de que el efecto que produce no sea tan perfecto.

“Toni, ¿qué filtros usas?”

Yo uso los de cristal de la marca Lucroit. Me gustan porque, aunque son más caros que los de otras marcas, me ofrecen una mayor calidad en mis imágenes. Así es que me merece la pena hacer un esfuerzo económico.

Sigamos.

Por otro lado, un filtro puede ser circular, a presión (drop-in en inglés) o de hoja. Los dos últimos pueden ser cuadrados o rectangulares.

Y dependiendo de su forma, el método de anclaje al objetivo varía. La forma de anclaje se conoce como “sistema”.

Sistemas (o formas de anclaje)

Hay varios sistemas de anclaje de filtros:

  • Los circulares (o de rosca).
  • Los circulares a presión para algunos teleobjetivos.
  • Los rectangulares a presión para algunos grandes angulares.
  • Los de hoja (mis favoritos).
Filtros circulares (o de rosca)

Un filtro circular es un trozo de cristal, resina o metacrilato en forma de círculo que tiene un borde metálico que permite enroscarlo al objetivo.

Lógicamente, el tamaño del filtro que debes comprar depende del diámetro específico de tu objetivo.

Esto significa que, en principio, un filtro circular de un determinado diámetro no te servirá en un objetivo que no tenga ese diámetro concreto.

Y he escrito conscientemente “en principio” porque puedes recurrir a una solución que te permita usar el mismo filtro circular en distintos objetivos: un anillo adaptador.

Imagina que tienes un objetivo con un diámetro de 77mm y otro de 58mm. Mi recomendación sería que compraras un filtro de 77mm y un anillo adaptador para poder enroscarlo en tu objetivo de 58mm.

Eso sí, ten en cuenta que a la inversa no funciona. Es decir, si tuvieras un filtro de 58mm, éste no cubriría toda la superficie de tu objetivo de 77mm, por lo que los bordes acabarían viéndose en la foto.

Por lo tanto, tu filtro circular debe tener el mismo diámetro que tu objetivo más grande.

Algunos fotógrafos prefieren usar filtros circulares por las siguientes razones:

  • Los puedes dejar enroscados a tu objetivo por lo que el montaje es muy sencillo y rápido.
  • Es muy sencillo apilarlos ya que sólo tienes que enroscar uno encima de otro.
  • Tienen un tamaño reducido por lo que se almacenan y transportan fácilmente.
  • Son más resistentes que otro tipo de filtros.

Pero también tienen varios inconvenientes:

  • Al tener que encajar en la rosca de tu objetivo tienen un diámetro concreto, por lo que son difícilmente intercambiables entre un objetivo y otro.
  • Los filtros circulares pueden ser difíciles de desenroscar. A veces se quedan atascados y son complicados de manejar en situaciones de bajas temperaturas y frío.
  • Cuando quieres aplicar varios filtros, el hecho de colocar unos encima de otros produce viñeteo (un oscurecimiento que se produce en las esquinas de la foto).

Si quieres comprar filtros circulares, estas son las marcas más conocidas: Hoya, B+W, Haida, Tiffen, Breakthrough, Singh-Ray, NiSi, Formatt-Hitech y Haida.

En mi opinión, estos motivos son suficientes para recomendarte que utilices los filtros de hoja. Son los filtros que yo utilizo y me encantan.

No obstante, eso no quita que puedas combinar filtros circulares con filtros de hoja. Por ejemplo, el filtro redondo ND 3.0 (10 pasos) de B+W es una auténtica joya. Así es que podría formar parte de tu kit y, al mismo tiempo, usar un filtro GND de hoja junto con un portafiltros.

No es lo más cómodo del mundo, pero puede ser una opción muy válida dependiendo del tipo de filtros que tengas y la calidad que busques.

Te hablaré de ellos un poco más adelante. Antes, déjame que te hable sobre otro tipo de filtro un poco particular.

Filtros circulares a presión para teleobjetivos

Un filtro circular a presión (drop-in en inglés) se usa únicamente en teleobjetivos con un rango focal largo (desde 200mm) o muy largo (hasta 800mm).

El problema de cualquier teleobjetivo de largo alcance y de algunos angulares es que la lente frontal es tan grande que ningún filtro convencional, ya sea circular o de hoja, permite conseguir los efectos deseados.

En su lugar, estos objetivos tienen una ranura en la parte trasera que permite insertar filtros circulares de cristal. Esta ranura no tiene nada que ver con otra que tienen ciertos grandes angulares y que permite insertar unas láminas muy finas de gelatina. Estas láminas de gelatina también hacen la función de filtro, aunque para otros usos.

Como puedes ver en las fotos de abajo, esa ranura se completa con un adaptador que te permite usar un filtro de densidad neutra (ND) o un filtro polarizador.

Los filtros que se usan en ambos casos son circulares por lo que tienen que tener un diámetro específico para que encajen perfectamente en el adaptador y, posteriormente, en el teleobjetivo.

Por último, vamos a ver en qué consisten los filtros de hoja.

Filtros de hoja

Los filtros de hoja pueden ser cuadrados (generalmente los de densidad neutra o ND) o rectangulares (los degradados de densidad neutra o GND).

En el caso de los cuadrados, los hay de muchos tamaños (70, 75, 100, 150, 165 y 180mm), aunque el más habitual es el de 100mm. En el caso de los rectangulares, pueden ser de 67x85, 75x90, 70x100, 100x150, 150x170, 165x200 y 180x210, aunque el más usado es el de 100x150mm.

“Toni, ¿cómo sé qué tamaño de filtro necesito?”

Muy sencillo.

Depende de la distancia focal mínima que tenga tu objetivo.

Imagina que tienes un objetivo comúnmente utilizado entre los principiantes: el 18-55mm f/3.5-5.6 de Nikon (o de cualquier otra marca).

Cuando lo uses con una cámara APS-C y tengas en cuenta el factor de recorte (1,5x en el caso de las Nikon), el campo de visión a 18mm será moderadamente amplio (18 x 1,5 = 27mm). En este caso, con un filtro de 100mm será más que suficiente.

Vamos a suponer ahora que tienes un Nikon 14-24mm f/2.8. Es un gran angular de alta gama muy luminoso.

Si lo combinas con una cámara de formato completo y fotografías a 14mm, el campo de visión que cubre es tan amplio que con cualquier filtro menor a 165mm tendrás un precioso viñeteo en las esquinas… XD

Si tienes una cámara compacta o Micro 4/3, es decir, un cámara con un sensor relativamente pequeño, ten cuidado con el tamaño de filtros que usas.

¿Por qué? Porque si utilizas unos filtros demasiado grandes para este sistema, puede que la zona de transición ocupe una buena parte o toda la imagen por completo. El filtro se estará comportando más como un filtro de transición difuminada (blender en inglés, te explico en qué consiste más adelante) en lugar de como un GND.

Es más, a veces un filtro GND de transición dura puede servir para las cámaras Micro 4/3 como un GND de transición suave.

En realidad, si tienes dudas con alguno de tus objetivos lo mejor que puedes hacer es preguntar en tu tienda de fotografía de confianza. O leer reseñas en Internet. Es muy fácil encontrar información al respecto.

Otra cosa…

La transición del filtro también se ve afectada por la distancia focal, la apertura seleccionada y el tamaño de sensor.

Debido al efecto “zoom”, la transición en un superteleobjetivo (focales por encima de 200mm) se ve mucho más suave comparado con un objetivo gran angular (focales por debajo de los 24mm).

Además, a mayor apertura más difuminado se ve el degradado, a consecuencia de la menor profundidad de campo.

Los filtros de hoja suelen ser de cristal o de resina y para utilizarlos necesitas un portafiltros, que es lo que tienes que acoplar a tu objetivo.

Las ventajas de utilizar estos filtros son las siguientes:

  • Al no ser circulares, ni depender de un tamaño concreto, son perfectamente intercambiables. Por lo tanto, puedes usar los mismos filtros con distintos objetivos.
  • El portafiltros dispone de varias ranuras que te permiten utilizar varios filtros al mismo tiempo. No se produce viñeteo.
  • Es muy fácil ajustar los filtros degradados con precisión y a la altura que necesitas.

No obstante, los filtros de hoja también tienen sus inconvenientes:

  • Su tamaño es mayor que el de un filtro circular y son mucho más frágiles. Si se te cae al suelo, lo más probable es que se rompa.
  • Necesitas un portafiltros para poder utilizarlos por lo que tendrás que ir cargando con algo más de equipo. El portafiltros no es imprescindible, podrías sujetar el filtro con la mano dependiendo de la velocidad de exposición, pero es muy recomendable porque te hará la vida más fácil.

Si quieres comprar filtros de hoja, estas son las marcas más conocidas: Lucroit, NiSi, Lee, Benro, Formatt-Hitech, Cokin, Singh-Ray, Breakthrough y Haida.

Ahora que ya sabes cuáles son los diferentes sistemas que existen para acoplar el filtro al objetivo de tu cámara, nos vamos a centrar en los diferentes tipos de filtros y sus aplicaciones.

Dependiendo del efecto que quieras conseguir en tu imagen final, usarás un filtro u otro.

Veamos pues qué tipo de filtros existen, para qué sirve cada uno de ellos y cuáles son sus ventajas e inconvenientes.

Ultravioleta (UV) y Skylight

Hace unos años, cuando la mayoría de nosotros usábamos cámaras analógicas, ambos filtros solían tener cierta utilidad. Hoy en día, la mayoría de los fotógrafos que los usan lo hacen con la intención de proteger sus objetivos contra posibles roturas o arañazos.

¿Qué es un filtro ultravioleta (o UV)?

Un filtro ultravioleta (o UV) es un filtro de cristal, casi siempre circular, que enroscas en la parte frontal del objetivo y bloquea los rayos ultravioleta.

¿Qué hace exactamente un filtro UV?

La función principal de un filtro UV es, como te decía antes, bloquear los rayos ultravioleta. Por ponerte un símil, podríamos decir que es el equivalente a un protector solar para tu cámara.

En los tiempos de la fotografía analógica algunas películas fotográficas eran muy sensibles a la luz ultravioleta. De modo que si no usabas un filtro UV, al revelar tus fotos te encontrabas con una bruma azul que cambiaba la exposición y la temperatura de color de la toma. Lógicamente esto se acentuaba aún más si hacías fotos en un día muy soleado o en una localización relativamente alta sobre el nivel del mar.

El caso es que las películas fotográficas más modernas y los sensores digitales de cualquier réflex o cámara sin espejo tienen un filtro UV sobre ellos que los protege de este tipo de luz. Así es que el filtro UV se ha convertido prácticamente en un trasto inútil.

Sin embargo, muchos fotógrafos lo siguen usando como filtro protector para sus objetivos.

¿Qué es un filtro Skylight?

Un filtro Skylight es un filtro de cristal, casi siempre circular, que enroscas en la parte frontal del objetivo. Además de bloquear los rayos ultravioleta, el filtro tiene un tenue tinte de color rosa anaranjado.

¿Qué hace exactamente un filtro Skylight?

Al igual que un filtro UV, este filtro se usa con cámaras analógicas.

El efecto de un filtro Skylight es ligeramente cálido. De este modo, si estás usando un carrete cuya temperatura de color es para escenas diurnas en exterior, contrarresta los tintes azulados que pueden tener algunas escenas, sobre todo en interior.

Lógicamente, si usas este filtro con una cámara digital (aunque en mi opinión no tiene mucho sentido) y tienes algún problema de tono en tus fotos, siempre lo puedes corregir en la edición con un programa como Lightroom o Photoshop.

La diferencia entre un filtro ultravioleta (UV) y un filtro Skylight es que el primero es neutro (no tiene ningún tinte ni dominante de color) mientras que el segundo es un filtro de corrección de color básico con un ligero tinte magenta.

¿Un filtro UV o Skylight protege realmente tu objetivo?

Se supone que si se te cae tu flamante objetivo de 2.500€, se romperá el filtro UV (que te ha costado 20€) en lugar del cristal frontal de tu objetivo. Y, obviamente, siempre sería más fácil comprar un nuevo filtro que mandar el objetivo al servicio técnico oficial para que lo arreglen ¿no?

Pero si has leído bien, habrás visto que he empezado este apartado escribiendo “se supone”. Pues sí, aunque parezca una buena idea, lo cierto es que en la práctica no es del todo así.

La realidad es que el cristal de cualquier filtro UV es mucho más frágil que el cristal frontal de cualquier objetivo. Así es que el filtro UV se suele romper por culpa de caídas que por regla general no afectan al objetivo.

Por si esto fuera poco, si golpeas o dejas caer un objetivo con la fuerza suficiente para dañar el cristal frontal, lo normal es que se produzcan daños internos también. Por lo que, aunque el filtro UV hubiera protegido el cristal frontal, el objetivo estaría dañado igualmente.

Resumiendo, si dejas caer tu objetivo con un filtro UV y lo que se rompe es el filtro pero no el objetivo, lo único que has hecho ha sido romper un filtro. El objetivo hubiera sobrevivido en cualquier caso. Y si dejas caer tu objetivo sin un filtro UV y se rompe, un filtro UV no lo habría evitado.

“Pero Toni, ¿eso significa que los filtros UV y los filtros Skylight no ofrecen ningún tipo protección?”

No. La conclusión es que no ofrecen ninguna protección contra las caídas. Pero sí que protegen tu objetivo contra el polvo, los arañazos, la arena y otras pequeñas amenazas.

Los efectos negativos de un filtro UV (o un filtro Skylight)

Una última cosa.

No olvides nunca que siempre que pongas cualquier elemento de cristal delante de tu objetivo la calidad de la imagen sufrirá.

Un filtro UV bloquea un pequeño porcentaje (entre 0,1% y 5%) de la luz que pasa a través de él. El efecto que tiene el filtro sobre la luz reduce ligeramente la nitidez y el contraste de tus imágenes. Es un efecto apenas perceptible y que se arregla fácilmente con Lightroom o Photoshop, aunque conviene que seas consciente de él.

Por desgracia, esto no acaba aquí…

Un filtro UV también puede provocar destellos (flare en inglés) o halos si estás fotografiando una escena con una fuente de luz brillante, sobretodo en fotografía con poca luz ambiente o fotografía nocturna. En estos casos los destellos son mucho más pronunciados.

Además, el hecho de exponer tu objetivo a los rayos UV favorece la eliminación de cualquier hongo que haya podido aparecer. Si siempre llevas puesto un filtro UV estás favoreciendo la aparición de hongos en tu objetivo: la humedad se puede colar entre el cristal de tu objetivo y el filtro UV y construirse un hogar estupendo XD

¿Deberías usar un filtro UV (o un filtro Skylight)?

En realidad, depende. Aunque te confesaré que no soy muy amante de los filtros UV, nunca lo utilizo.

Antes de comprar un filtro UV y ponerlo delante de tu objetivo, ten en cuenta que:

  • Un filtro UV va a proteger tu objetivo del polvo y los arañazos como mucho. Quizá sea buena idea usar uno en la playa o en el desierto. Pero en la mayor parte de los casos, lo mejor es no usarlo.
  • Los filtros UV tienen un pequeño efecto negativo en la calidad de sus imágenes. La mayoría de las veces, no notarás la diferencia. Pero si buscas la mejor calidad de imagen posible, o si en tus fotos se ven destellos y halos, no uses un filtro UV.

Polarizador

Al utilizar el polarizador (segunda fotografía) desaparecen los reflejos en el agua.

Un filtro polarizador es un elemento de cristal cuya función clave es reducir la cantidad de luz reflejada que entra por el objetivo de tu cámara y acaba registrando el sensor.

Esto te permite aumentar la saturación y el contraste de tu foto.

También puedes eliminar reflejos que no sean metálicos (es muy útil por ejemplo para que el agua se vuelva más transparente y puedas enseñar más detalle del fondo), brillos en superficies de objetos e incluso reducir la bruma. Al oscurecerse, los reflejos sobre el agua desaparecen y el color de los elementos de la escena (por ejemplo, la vegetación) se vuelve más intenso.

El ángulo que se filtra se controla girando el polarizador sobre sí mismo. Por tanto, a medida que giras el filtro, estos efectos aparecen o desaparecen.

Además, puedes controlar la intensidad de este efecto cambiando la línea de enfoque de la cámara con respecto al Sol.

Pero empecemos por el principio, veamos los diferentes tipos de filtros polarizadores que existen.

Tipos de filtros polarizadores (y cómo funcionan)

“Espera Toni, espera… ¿Existen varios tipos de polarizadores?”

Pues sí.

Los filtros polarizadores pueden ser lineales o circulares.

Pero ¡cuidado! No caigas en la trampa: el nombre de estos filtros no tiene nada que ver con su forma (cuadrada o redonda), o con el hecho de que giren (todos lo hacen), sino con la forma en que funcionan.

Como te decía al inicio de esta sección, este tipo de filtro depende del comportamiento de la luz.

Cuando un haz de luz se mueve en línea recta, lo hace mientras oscila en un número infinito de planos alrededor del eje que marca la dirección del movimiento. Cada uno de esos planos es un plano de polarización. Así es que con el polarizador consigues reducir todos esos planos a uno sólo o a un rango de ellos muy pequeño.

Quizá este diagrama te ayude a comprenderlo mejor.

Así es como funciona un filtro polarizador lineal.

¿Cuál es el problema?

Pues que puede darse el caso de que tu cámara réflex o sin espejo no funcione correctamente.

No te asustes, no se va a estropear. Lo que pasa es que, como la luz está polarizada linealmente en un solo plano, puede que el exposímetro o el sistema de enfoque automático se equivoquen al realizar la medición. Y tu foto estará mal expuesta, desenfocada o las dos cosas.

¿Cómo puedes evitarlo?

¡Eureka!

Utilizando un filtro polarizador circular (circular polarizing filter o CPL en inglés). Este tipo de filtro tiene un segundo elemento, denominado lámina de cuarto de onda, que convierte la luz ya polarizada linealmente en una polarización circular, evitando así que haya algún problema con el exposímetro o el sistema de enfoque.

¿Por qué deberías usar un filtro polarizador?

Una de las mayores frustraciones que tenemos los fotógrafos de paisaje es que en nuestras fotos a veces falta color.

¿Por qué?

Pues esto se debe fundamentalmente a la forma en que la luz rebota en el suelo y en el resto de elementos presentes en la escena. La luz rebota siguiendo una serie de ángulos específicos (cada ángulo depende del elemento en el que rebote), y esto hace que la imagen parezca sosa y sin vida.

No obstante, si colocas un filtro polarizador circular (o CPL) delante de tu objetivo y lo giras hasta un determinado ángulo, el filtro es capaz de eliminar la mayor parte de la luz reflejada en tu escena. Eso significa que aumenta la saturación y el contraste de tu foto.

Del mismo modo, cuando fotografías sujetos distantes (por ejemplo una cadena montañosa), el polarizador reduce la bruma.

Por último, el filtro polarizador circular es perfecto para eliminar reflejos, siempre que no sean metálicos. De esta forma puedes conseguir que el agua salga más transparente o que los brillos de ciertas superficies desaparezcan (los cristales de un edificio, por ejemplo).

Ya, ya sé lo que me vas a decir. Que Lightroom o Photoshop son herramientas lo suficientemente potentes para añadir saturación y contraste a tus imágenes.

Y es verdad, no te voy a negar que ambas son muy potentes.

Pero… Es tremendamente complicado replicar el efecto de un filtro polarizador circular en la edición. Y si lo que quieres es reducir los reflejos y la bruma en una escena, es imposible.

¿Qué inconvenientes tiene el uso de un filtro polarizador?

Por desgracia, los filtros polarizadores tienen una serie de desventajas y problemas.

Estas son algunas cosas que deberías tener en cuenta:

  • Un filtro polarizador puede arruinar el cielo de tu toma. Si usas un polarizador junto a un gran angular durante un amanecer o un atardecer puede hacer que el cielo no sea totalmente homogéneo. Esto también es válido para las panorámicas. Ten mucho cuidado al hacer panorámicas: cualquier problema o efecto causado por el polarizador será prácticamente imposible de corregir en el revelado o el procesado.
  • Te llevará más tiempo componer si usas un filtro polarizador ya que necesitarás girarlo con cuidado hasta que consigas el efecto que buscas. No olvides que el efecto polarizante del filtro varía mucho según la posición del Sol y la dirección en la que apunta la cámara.
  • Un filtro polarizador resta luz a la escena. Dependiendo del modelo, esto puede suponer entre 1 y 3 pasos de luz por lo que tendrás que tenerlo en cuenta a la hora de establecer la velocidad de obturación.
  • Un filtro polarizador pueden causar viñeteado. Esto ocurre sobre todo si usas un gran angular ya que el viñeteado puede ser muy pronunciado en las esquinas. Para evitarlo, te recomiendo que no apiles más filtros de la cuenta y que sólo compres filtros polarizadores slim (delgado en inglés) o nano.
  • Un filtro polarizador puede producir destellos o halos en la imagen final.
  • Para cualquier polarizador, un arcoiris es luz reflejada. Si tu filtro polarizador está actuando sobre la escena, el arcoiris desaparecerá de tu foto. Gira o quita el polarizador y listo.
  • Por último, un filtro polarizador de calidad es caro. En lugar de comprar muchos filtros de diferentes tamaños, te recomiendo que compres el filtro de diámetro más grande que puedas enroscar en el mayor de tus objetivos. Luego, compra anillos adaptadores para todos los demás objetivos que tengas. Así podrás utilizar el mismo filtro con todos tus objetivos.

A pesar de estos inconvenientes, creo que un filtro polarizador circular (CPL) es un accesorio imprescindible en la mochila de cualquier fotógrafo (sobre todo de paisajes). Con un filtro de calidad y un poco de práctica puedes conseguir unos resultados espectaculares.

Y no sólo eso.

Recuerda que el efecto de un filtro polarizador circular (CPL) no se puede emular en ningún programa de revelado o de procesado. Lo que no consigas en cámara sobre el terreno, no lo conseguirás en casa delante del ordenador.

Además, tal y como aprenderás en la sección 11, puedes combinar el filtro polarizador con otros filtros como el ND o GND para obtener resultados espectaculares.

Yo utilizo el filtro polarizador B+W Kaesemann Circular MRC de 77mm. También tengo el polarizador circular de 112mm Slim de Lucroit y el polarizador cuadrado de Lucroit 165x165mm.

Las marcas más conocidas son Lucroit, B+W, Formatt-Hitech, NiSi, Lee, Hoya, Haida, Cokin, Breakthrough y Singh-Ray.

Polarizador Gold-N-Blue (Singh-Ray) y Varicolor Blue/Yellow (Cokin)

Ahora que ya tienes claro qué es un filtro polarizador circular y para qué sirve, déjame que te sorprenda explicándote algunas cosas sobre los filtros polarizadores circulares Gold-N-Blue de Singh-Ray y Varicolor Blue/Yellow de Cokin.

Llegados a este punto, ya sabes que los polarizadores "normales" le dan más saturación a los colores de tus imágenes y también permiten reducir o eliminar los reflejos (siempre que no sean metálicos).

¿Pero te imaginas que además de eso el polarizador le diera al cielo o al agua un tono cálido y dorado? ¿O un tono frío azulado?

Nikon D700 | 105mm | f/8 | 1s | ISO 200 | 8000K | Filtro polarizador normal
Nikon D700 | 105mm | f/8 | 0,5s | ISO 200 | 8000K | Filtro polarizador Gold-N-Blue

La diferencia de tonalidad dependerá del sentido en el que gires el filtro. En lugar de eliminar los reflejos, este filtro los colorea con un tono intensos azul o amarillo según gires el filtro.

Ya sé lo que estás pensando: que eso mismo lo puedes conseguir con un filtro de color.

Nota: Por si no te acuerdas, un filtro de color se utiliza en fotografía analógica, y más concretamente en la fotografía en blanco y negro. Según el color del filtro, se potencian los verdes, los azules o los rojos de la imagen.

Pero también se usan en fotografía digital para cambiar el color de una parte de la escena o la temperatura de color.

Volviendo al filtro polarizador circular de color...

La verdad es que no, no consigues lo mismo con un filtro de color.

En primer lugar porque la calidad de los materiales no es la misma (un filtro de color suele ser de baja calidad y muy barato comparado con cualquier polarizador), por lo que el efecto difícilmente puede ser igual.

Y en segundo lugar, porque cualquier polarizador siempre va a incrementar el contraste de la imagen, mientras que un filtro de color no.

Eso sí, tendrás que gastar parte de tus ahorros a cambio de conseguir este bonito efecto en tus fotos…

Pero antes de hacerte con un polarizador circular de color, debes conocer también sus inconvenientes:

  • Es un filtro (muy) caro comparado con un polarizador “normal” de alta calidad (el CPL del que te hablaba en el apartado anterior).
  • No es un filtro fácil de usar. Al ser un filtro de rosca simple, no está integrado dentro de ningún portafiltros. Si necesitas usar además un filtro ND o un GND, tendrás que sujetarlos a mano delante del objetivo.
  • Produce un viñeteo bastante pronunciado por lo que no es recomendable usarlo junto a otros filtros ya que lo único que conseguirás será acentuar el viñeteo.
  • El filtro tiene un efecto extraño en la temperatura de color de la foto. No uses el balance de blancos automático. Pon en práctica la técnica de “prueba y error” y ajusta el balance manualmente. Si te equivocas, siempre puedes corregirlo más tarde en el ordenador.

Filtros de densidad neutra (ND)

Un filtro de densidad neutra (neutral density o ND filter en inglés) es una pieza de cristal o de resina semitransparente que colocas delante del objetivo.

Te permite:

  • Alargar el tiempo de exposición.
  • Usar una apertura muy grande (número f pequeño).

La idea en ambos casos es conseguir efectos espectaculares en tus fotos.

¿Qué consigues con un filtro ND?

La primera fotografía está hecha sin filtro ND. En la segunda puedes ver cómo el filtro ND permite alargar la exposición creando el efecto seda en el agua en movimiento.

En ‘La guía definitiva para exponer correctamente tus fotos ¡Siempre!’ te explico en profundidad cómo utilizar los filtros ND y GND. Te recomiendo leer con atención tanto esa sección como la guía. Ambas te van a resultar de mucha ayuda ;)

Al grano…

El filtro ND te permite reducir de forma uniforme la luz que llega al sensor. Te permite restar luz (siempre de forma uniforme, recuerda). Esto te ayuda a capturar determinados efectos sin sobreexponer la escena:

  • Puedes ralentizar la velocidad de obturación para crear bonitos efectos sin sobreexponer los tonos más claros. Te permite, por ejemplo, capturar el efecto seda en el mar durante una puesta de Sol.
  • Puedes utilizar aperturas mayores (sin sobreexponer la escena) para capturar una menor profundidad de campo. Es útil, por ejemplo, si quieres separar el sujeto del fondo en un contraluz.
  • El efecto conseguido depende del número de pasos de luz que sea capaz de restar el filtro utilizado (1, 2, 3 pasos...).

Otra ventaja del filtro de densidad neutra es que, al restar la luz de forma uniforme, no altera ni el contraste ni la nitidez de tu imagen.

Tampoco introduce ninguna dominante de color. O no debería porque, por desgracia, no siempre ocurre dependiendo del fabricante del filtro.

A pesar de todo, la densidad de estos filtros es “neutra” por esta ausencia de dominante de color.

Por poner un símil, son unas gafas de sol para tu objetivo.

Tipos de filtros ND según su densidad

Un filtro ND se utiliza para bloquear una parte de la luz que entra a través del diafragma hasta el sensor. Y para ello, necesitas “restar” esa luz con precisión. Por eso, los fabricantes ofrecen una amplia gama de filtros de diferentes densidades.

Aquí tienes algunos ejemplos de filtros, según su densidad o capacidad reductora.

PasosReducción de luzDensidadTransmisión de luz %
1ND20.350%
2ND40.625%
3ND80.912,5%
4ND161.26,25%
5ND321.53,125%
6ND641.81,563%
7ND1282.10,781%
8ND2562.40,391%
8 2/3ND4002.60,25%
9ND5122.70,195%
10ND1024/ND10003.00,098%

Así, un filtro ND 0.3 reduce en 1 paso la luz que llega al sensor. Un ND 0.6 resta 2 pasos, un ND 0.9 reduce 3 pasos, un ND 3.0 limita 10 pasos, y así sucesivamente.

Recuerda la regla: por cada paso de luz que reduces la exposición, el sensor captura la mitad de luz.

Por tanto, un filtro deja pasar solamente 1/(2potencia) de la luz inicial. En este caso, “potencia” es el número de pasos que resta el filtro.

Por ejemplo, un filtro de densidad neutra de 6 pasos sólo deja pasar 1/64 de la luz que llega a tu objetivo:

1/(26) = 1/(2×2×2×2×2×2) = 1/64

Según la luz que quieras restar, elige un filtro más o menos denso.

Pero... ¡cuidado!

La densidad que indica el fabricante no siempre es la real, por lo que te recomiendo que calibres tus filtros ND.

¿Cómo calibrar un filtro ND?

Por “calibrar” debes entender “averiguar la densidad real del filtro ND”. Es un proceso muy sencillo que te explico con todo lujo de detalles en la sección 3.

Ahora, ¡sigamos con los filtros GND!

Filtro degradado de densidad neutra (GND)

Un filtro degradado de densidad neutra (graduated neutral density o GND filter en inglés) es una pieza de cristal o de resina que puedes colocar delante de tu objetivo.

Pero, a diferencia de los filtros ND, la densidad de estos filtros varía gradualmente en su superficie. Dicho de otra manera, no son uniformes.

¿Qué consigues con un filtro GND?

Los filtros GND no restan luz de forma uniforme en toda superficie. Como su nombre indica, la restan de forma gradual. Eso implica que hay determinadas zonas del filtro que restan más luz que otras.

Esto te permite decidir sobre qué zona del encuadre quieres restar más (o menos) luz, siendo especialmente útil en escenas donde la luz va cambiando gradualmente dentro del encuadre. Por ejemplo, en escenas en las que la zona superior es más luminosa que la inferior. O un lateral más luminoso que el otro.

Al colocar la zona más densa (es decir, la que resta más luz) sobre la zona de altas luces del encuadre, tu cámara es capaz capturar correctamente una escena de alto contraste. Es decir, con una sola foto podrás capturar detalle tanto en las altas luces como en las sombras.

Sin el filtro GND, lo más probable es que la zona más luminosa quede quemada o la zona más sombría quede totalmente oscura. Tendrás que decidir entre exponer correctamente una zona u otra.

Lo que te permite hacer el filtro es oscurecer la parte más clara, de tal forma que la diferencia entre las partes más claras y las más oscuras sea menor. Es decir, reduciendo el rango dinámico de la escena.

Nikon D4s | 110mm | f/11 | 1/60s | ISO 100 | 5850K | Filtro GND 0.9 (3 pasos) transición suave

Se llaman filtros degradados de densidad neutra porque:

  • Su densidad varía gradualmente, restando la luz de forma gradual.
  • Desde el borde inferior del filtro hasta la parte central, esta variación gradual va de transparente a un tono neutral gris.
  • Desde la parte central hasta el borde superior del filtro, la densidad de este gris aumenta gradualmente, restando cada vez más luz.

Así que podríamos decir que son unas gafas de sol para tu objetivo cuyos cristales tienen un tinte progresivo.

Algunos fotógrafos consideran los filtros como una herramienta artificial que altera la realidad. Pero la verdad es que un filtro degradado de densidad neutra te ayuda a conseguir justamente lo contrario: captar una foto que se acerca mucho a lo que ven tus ojos.

Hay otra ventaja menos conocida de los filtros GND: permiten aumentar el contraste local. O lo que es lo mismo, el detalle y el color de la imagen mejoran.

Esto es debido a que, como ya te he contado, este tipo de filtros reduce el rango dinámico de la escena. Y es que una cosa va ligada con la otra.

Déjame que te lo explique en detalle.

Y para ello, tengo que remitirme al concepto de derecheo del histograma (exposing to the right o ETTR en inglés).

Resumiendo, la cámara no captura el mismo detalle en todos los tonos. En realidad, siempre captura muchísimo más detalle en las altas luces que en las sombras.

Esta falta de información en las sombras la convierte en la zona de la imagen en la que primero aparece el ruido y el contraste es menor. Si reduces el rango dinámico de la escena las sombras queden más claras, la información capturada será mayor y, por tanto, el contraste también.

No tienes por qué usar un filtro GND en situaciones extremas: también puedes hacerlo en escenas en las que el rango dinámico no supere al de tu cámara. Imagina un cielo espectacular lleno de nubes y claros. El filtro puede acentuar la definición de las nubes, o puede oscurecerlas y que tengan más presencia con respecto al resto de elementos.

En realidad, como verás más adelante en la sección 17, sus aplicaciones son (casi) infinitas.

Pero antes de pasar a ejemplos concretos veamos los diferentes filtros GND que existen en el mercado.

Tipos de filtros degradados según su densidad

Recuerda que la misión de los filtros GND es evitar que llegue más luz al sensor de la que quieres. Por lo que, dependiendo de la cantidad de luz que quieras restar, debes elegir un filtro de una densidad u otra.

Los filtros que habitualmente se utilizan son los que restan 2, 3 y 4 pasos de luz. En el cuadro siguiente tienes la nomenclatura. No existe un estándar cada marca de filtros usa una.

PasosReducción de luzDensidad
1ND20.3
2ND40.6
3ND80.9
4ND161.2
5ND321.5
Tipos de filtros degradados según la transición

No todos los filtros tienen la misma transición desde la parte más oscura hasta la parte más clara o transparente.

La transición puede ser dura, suave o difuminada (blender en inglés).

Filtro de transición dura - Filtro de transición suave - Filtro de transición difuminada

Filtros degradados de transición dura

En los filtros de transición dura la separación entre la parte oscura y la transparente está claramente marcada sin apenas transición, dejando una línea horizontal casi perfectamente definida.

Puedes verlo con claridad si sujetas un filtro de estas características con la mano y lo pones frente a una fuente de luz.

Te resultarán muy útiles cuando tu escena tenga un horizonte limpio (o sea que no haya elementos por encima del horizonte). O cuando la escena presente una línea recta claramente visible que separe los tonos claros de los oscuros.

Filtros degradados de transición suave

En cambio, en los filtros de transición suave la transición es gradual: la parte oscura se va convirtiendo poco a poco en transparente.

Estos filtros son ideales cuando tienes elementos por encima del horizonte. O lo que es lo mismo, cuando no hay un línea recta claramente visible en la escena que separe los tonos más claros de los más oscuros.

Un GND suave también es ideal para usarlo sobre el cielo durante la salida o puesta de Sol. Cuando hay nubes finas durante un amanecer o atardecer, éstas apenas se colorean. Gracias al filtro degradado, evitas que el color se diluya.

Por desgracia, las diferentes marcas de filtros no se ponen de acuerdo en unos valores de degradado estándar, es decir, lo rápido que el filtro pasa de oscuro a claro. Así es que el degradado puede variar considerablemente entre una marca y otra.

Filtros degradados de transición difuminada

Un filtro de transición difuminada (blender en inglés) tiene la particularidad de ser completamente opaco en la parte superior (prácticamente como si fuera en filtro ND) y completamente transparente en la parte inferior. La diferencia con los dos anteriores es que la densidad va cambiando gradualmente a lo largo de toda la longitud del filtro.

Dicho de otra manera, si lo observas con detenimiento no verás una “frontera” o una “zona de transición” entre la parte más oscura y la más clara.

Este tipo de filtros no suele ser muy conocido pero es de gran utilidad en escenas en las que existe un amplio rango dinámico pero no hay dos zonas claramente diferenciadas entre luces y sombras.

En el caso de un bosque, por ejemplo, este filtro es ideal. La luz se está colando entre las copas de los árboles mientras que los troncos frenan por completo el paso de la misma.

¿Qué inconveniente tiene el uso de los filtros degradados?

Un filtro degradado de densidad neutra puede limitar tu composición.

Pues sí.

El problema es que todos (o algunos) elementos que estén por encima del horizonte pueden aparecen en la imagen final más oscuros que el resto de la escena.

Puedes solucionar este problema con un programa de edición como Photoshop. Pero para ello debes saber utilizar, por ejemplo, las máscaras de luminosidad.

Te recomiendo que, siempre que puedas, evites tener que recurrir a herramientas adicionales. No creo que te apetezca estar más horas delante del ordenador que haciendo fotos.

Si te interesa comprar un filtro degradado, estas son las marcas más conocidas: Lucroit, NiSi, Lee, Benro, Hitech y Haida.

Filtro degradado inverso (GND inverso)

El filtro degradado inverso (reverse graduated neutral density o reverse GND filter en inglés) es una variación del filtro degradado.

Este filtro se caracteriza por tener la parte más oscura (la que determina la densidad del filtro) en la parte central. A su vez, esta zona opaca se va aclarando progresivamente hacia la parte superior. En cambio, la mitad inferior es completamente transparente.

De ahí su calificativo de inverso.

¿Qué consigues con un filtro degradado inverso?

Se usa sobre todo para fotografiar salidas y puestas de Sol a contraluz con el horizonte limpio (sin elementos por encima).

Imagina que estás en un playa tratando de capturar un precioso atardecer.

El Sol se pone emitiendo una fuerte luz y decides ajustar la exposición de tal manera que las altas luces (es decir el Sol) no salgan reventadas en el histograma.

Nikon D4s | 28mm | f/11 | 4s | ISO 100 | 8100K | Filtro ND 1.8 (6 pasos)

Como verás, el problema es que el cielo ha salido genial pero las rocas están muy oscuras. Demasiado…

Así es que puedes intentar cambiar la exposición y ajustarla a las sombras para que no salgan tan negras.

Y así es. El problema es que al tomar esta decisión has decidido sacrificar las altas luces y ahora están completamente reventadas. Ni siquiera tu programa favorito de revelado es capaz de recuperarlas: el RAW no tiene esa información y esa zona de la foto es completamente blanca.

Nikon D4s | 28mm | f/11 | 10s | ISO 100 | 8100K | Filtro ND 1.8 (6 pasos)

“Pero Toni ¿no se podría arreglar con un horquillado?”

La técnica del horquillado es tremendamente útil en muchas ocasiones. Pero no siempre.

Por desgracia, en este caso tienes que tener en cuenta un pequeño detalle: el movimiento del agua. Por más que lo intentes, nunca conseguirás 2 (o 3 o las que sean) tomas totalmente idénticas cuya única diferencia sea la exposición.

Así es que será muy (muy) difícil fusionarlas posteriormente en Photoshop sin que haya halos y otros elementos que distorsionen la imagen.

Cuidado. No digo que no sea posible. Sólo que es complicado.

Otra opción puede ser usar un filtro GND de transición suave (o incluso dura) para equilibrar la exposición de la escena y usar la parte oscura para mitigar en parte las altas luces.

Nikon D4s | 28mm | f/11 | 4s y 10s (horquillado de dos tomas) | ISO 100 | 8100K | Filtro ND 1.8 (6 pasos)

Sin embargo, el resultado no es exactamente lo que estás buscando ¿verdad que no?

La parte de arriba del cielo está demasiado oscura mientras que el Sol no tiene la definición suficiente. La exposición general de la imagen sigue sin ajustarse a lo que ven tus ojos.

Volvamos a la primera toma que hiciste y vamos a identificar las zonas claras y las oscuras.

Tomando como referencia el mapa de luz, compáralo con el efecto que tiene un filtro GND suave y un filtro GND inverso.

¿Ves cuál es el problema?

En este caso te encuentras ante una escena en la que el horizonte es prácticamente recto y apenas tienes obstáculos.

Cuando intentas capturar un amanecer o un atardecer, la parte más clara (o luminosa) de la escena no está en la parte superior de tu encuadre. Si fuera así, un filtro GND suave sería perfecto.

La parte más clara de tu escena se encuentra en la zona central de tu encuadre.

Ahora, fíjate en el diagrama anterior y observa la característica de un filtro GND inverso. Puedes ver claramente que la parte más oscura del filtro (la que te ayuda a contrarrestar la zona más luminosa del encuadre) está justamente en el centro.

Y cuando lo usas… ¡hace magia!

Nikon D4s | 28mm | f/11 | 13s | ISO 100 | 6250K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND inverso 0.6 (2 pasos) transición suave

Así es que como puedes comprobar, un filtro degradado inverso puede ser una herramienta muy útil en determinadas situaciones.

Si te interesa comprar un filtro degradado inverso, estas son las marcas más conocidas: Lucroit, Nisi, Benro, Lee y Haida.

Cartulina negra

La cartulina negra (o black card en inglés) no es más que eso. Es, literalmente, un trozo de cartulina negra o cualquier elemento oscuro que tenga una superficie lisa y plana.

¿Y para qué la quieres?

Muy sencillo: para tapar (total o parcialmente) el objetivo durante la toma.

Esto puedes hacerlo tanto si el objetivo está “desnudo” como si tiene uno o varios filtros delante.

¿Qué consigues con una cartulina negra?

Básicamente bloquear la luz :)

Por ejemplo, si estás fotografiando un faro, puedes utilizar una cartulina negra para tapar el objetivo cada vez que un haz de luz incida sobre el objetivo.

Pero no siempre tienes que tapar el objetivo por completo. Con un poco de habilidad, la cartulina negra te permite controlar la exposición en esa parte de la escena en la que las luces altas son demasiado luminosas. De esta forma evitas que salgan reventadas y que el sensor de tu cámara no capture información en el archivo RAW.

¿Qué inconvenientes tiene el uso de la cartulina negra?

El primero y más evidente es la falta de precisión. Es una tarea que tendrás que realizar manualmente. Recuerda que estarás sujetando la cartulina negra a mano (sin la ayuda de un portafiltros) delante del objetivo.

¿Y qué implica eso?

Por un lado, que tendrás que usar la técnica de “prueba y error” para saber durante cuánto tiempo tienes que tapar el objetivo.

Por otro lado, que tendrás que ajustar la altura de la cartulina negra. Es decir, qué parte del encuadre quieres tapar. Y ¡ojo! Porque deberás asegurarte de mover ligeramente la cartulina negra durante la exposición para evitar que aparezca una franja negra en tu foto.

Es más, dependiendo de la velocidad que estés utilizando, puede que necesites tapar dos secciones de tu encuadre.

En realidad, los límites los pones tú ;)

El segundo inconveniente es que es una técnica que sólo conseguirás dominar dedicándole tiempo.

Es un método muy artesanal por lo que los resultados no están asegurados. Tendrás que probarlo para ver el resultado.

Filtro infrarrojo

¿Qué es la fotografía infrarroja?

La fotografía infrarroja produce resultados muy interesantes, generalmente impresionantes y tremendamente creativos, ya que los objetos en una escena reflejan la luz infrarroja de manera muy diferente a la luz normal.

Para ello necesitas (¡sorpresa!) un filtro infrarrojo. Este filtro está diseñado específicamente para bloquear la luz visible. Es decir, la luz que ven tus ojos y la que el sensor de tu cámara es capaz de capturar.

Así es que sólo permite que la luz infrarroja pase a través del objetivo y llegue al sensor de la cámara.

Por darte una explicación sencilla, la luz que eres capaz de ver con tus ojos está entre 390 nm y 750 nm dentro del espectro electromagnético. Todo lo que esté fuera de ese rango entra dentro de lo que es “invisible” para ti. Esto incluye los infrarrojos, los gamma, los X, los ultravioleta, las microondas y las ondas de radio.

Tipos de filtros infrarrojos

Al igual que ocurre con otros filtros, un filtro infrarrojo puede ser de rosca o de hoja. En este caso hablamos de filtros externos.

Existen muchos modelos de filtros infrarrojos externos, aunque el más habitual es el infrarrojo 720 nm (RM72) estándar que es el que uso yo.

Pero también existen filtros infrarrojos internos. Es decir, un filtro que puedes instalar directamente en el sensor como hice con mi Nikon D300.

O, mejor dicho, dejar que un profesional lo haga. La primera vez intenté hacerlo yo mismo con una Nikon D70 y me la cargué… XD

Aprendí la lección y decidí enviar mi Nikon D300 a Lifepixel (una empresa que está en EEUU) para se encargaran de instalar un filtro infrarrojo estándar.

Comprueba que tu cámara puede hacer fotografía infrarroja

Antes de comprar un filtro infrarrojo, asegúrate de que tu cámara es capaz de hacer fotos de este tipo. Para ello, puedes hacer una prueba muy sencilla.

Enciende tu cámara y ponla en modo Live View. Coge el mando de la televisión, apunta hacia tu cámara y pulsa varios botones del mando.

Si eres capaz de vez un punto rojo brillante en la pantalla LCD, tu cámara es capaz de capturar infrarrojos correctamente.

Si la luz roja es tenue, tu cámara puede capturar infrarrojos. Pero necesitarás una velocidad muy muy lenta porque el sensor tiene un filtro contra infrarrojos muy potente.

Por último, si no ves ningún punto rojo en la pantalla LCD, tu cámara no es capaz de capturar infrarrojos.

Comprueba que tu objetivo puede hacer fotografía infrarroja

Un último apunte.

No todos los objetivos son válidos para la fotografía infrarroja. Esto se debe a determinados problemas ópticos. Pero como eso sería entrar en profundidad en temas de Óptica y de Física, lo mejor es lo dejemos aquí.

Lo único que necesitas saber es si tu objetivo es válido o no. Aquí tienes una base de datos completa que te ayudará a salir de dudas.

Filtro contra la contaminación lumínica

Las bombillas de vapor de sodio se utilizan generalmente en todo tipo de alumbrado público (farolas) e industrial, por lo que son una de las fuentes más frecuentes de contaminación lumínica.

Este tipo de bombillas emite una luz entre amarilla y naranja que modifica la temperatura de color y reduce significativamente el contraste de una imagen nocturna.

Un filtro contra la contaminación lumínica te permite evitar que las luces artificiales de los núcleos urbanos estropeen tu fotografía nocturna o tu astrofotografía.

Nikon D4s | 35mm | f/1.8 | 6s | ISO 100 | 6400K | Filtro de contaminación lumínica Pure Night en la segunda foto. ¿Ves la diferencia?

Suele estar hecho de cristal de didimio. Este material permite reducir la luz amarilla y naranja de tal forma que la temperatura de color y el contraste de tus fotos se acerca mucho más a la realidad.

Si has intentado alguna vez hacer fotos de la Vía Láctea o un rastro de estrellas, habrás podido comprobar los efectos perversos de la contaminación lumínica. Seguro que tus fotos tienen el cielo con una dominante naranja que lo estropea todo, reduce el contraste y no deja ver el color real de las estrellas.

En el momento en que uses un filtro contra la contaminación lumínica notarás la diferencia. Yo tengo el filtro Pure Night diseñado por Ian Norman y desde que me lo compré, siempre lo llevo en la mochila cuando salgo a hacer fotos de noche.

Filtro solar

Un filtro solar está fabricado especialmente para fotografiar el Sol o un eclipse solar.

Ten cuidado. Corres el riesgo de dañar tu vista y equipo usando un filtro barato o que no haya sido diseñado para mirar directamente al Sol.

Tu filtro también tiene que evitar que los rayos infrarrojos (IR) y ultravioleta (UV) pasen a través ya que, aunque no son visibles, también pueden perjudicar tus ojos.

¿Cuáles son los diferentes tipos de filtros solares?

Existen tres tipos de filtros solares para fotografía:

  • Mylar® aluminizado
  • Con recubrimiento metálico
  • Polímero negro (generalmente para sujetarlos con la mano)

Todos los filtros pueden:

  • Ser circulares o cuadrados.
  • Estar montados en una estructura metálica con abrazaderas que facilitan la sujeción sobre el objetivo sin importar su diámetro.
¿Cómo verás el Sol a través de un filtro solar?

Los filtros de Mylar® aluminizado son los más caros. Sin embargo, con ellos verás el Sol blanco que es su color real (¡Sorpresa! No es amarillo).

No te dejes engañar por su superficie rugosa. Esta superficie tiende a difuminar ligeramente la luz.

En realidad, estos filtros son tremendamente nítidos. Son especialmente buenos para imágenes con muchísimo aumento.

Los filtros con recubrimiento metálico y los de polímero negro tienden a saturar el Sol con un amarillo intenso. Todos ellos te servirán igualmente ya que siempre puedes cambiar el color del Sol posteriormente, en el revelado y procesado.

Por último, filtros con recubrimiento metálico ofrecen más nitidez que los de polímero negro. Éstos últimos son más adecuados para una observación a simple vista o para capturar imágenes con un gran angular.

¡No uses filtros caseros!

Según la NASA, no deberías de usar nunca ninguno de los siguientes objetos para ver un eclipse solar:

  • Filtros fotográficos de densidad neutra, sin importar su densidad
  • Filtros fotográficos polarizadores
  • Gafas de sol de cualquier tipo
  • Negativos (revelados o no)
  • Cristal tintado
  • Mantas isotérmicas y cualquier otro objeto de Mylar®, o con recubrimiento plateado como los CDs o DVDs
  • Radiografías médicas
  • Disquetes

No los uses porque, aunque disminuyen el paso de la luz, no impiden que los rayos infrarrojos (IR) y ultravioletas (UV) dañen tus retinas.

Si quieres fotografiar un eclipse solar, te sugiero que estudies en profundidad ’Una guía de los mejores eclipses de Sol: cuándo, dónde y cómo fotografiarlos’.

Lo malo de los eclipse solares es que son poco frecuentes. Pero siempre puedes capturar un eclipse lunar: ’Una guía de los mejores eclipses de Luna: cuándo, dónde y cómo fotografiarlos’.

3.Cómo averiguar la densidad real de tu filtro ND con PhotoPills

A veces, al comprar un filtro ND la densidad que indica el fabricante no es exactamente la que tiene el filtro en la realidad. Puede que el fabricante indique que el filtro ND es de 10 pasos, pero en realidad no lo sea. ¡Puede que sea de 10 pasos y ¼!

Este defecto de fábrica puede confundirte a la hora de calcular la exposición, cuando veas que a pesar de aplicar correctamente la ley de reciprocidad, no aciertas con la exposición mientras estás usando el filtro.

Pero tranquilo, que todo tiene solución :P

Para acertar con la exposición a la primera, te recomiendo que utilices PhotoPills para calibrar todos tus filtros ND de antemano. Esto es, averiguar exactamente su densidad, o sea, los pasos de luz que realmente resta el filtro.

Para ello, no tienes más que seguir estos pasos.

Crea unas condiciones constantes de luz en una habitación

Elige una habitación en casa, cierra la puerta y las persianas (o las cortinas) y enciende las luces. Tienes que crear unas condiciones en las que la luz sea constante.

Haz una foto de prueba con el histograma correcto

Despliega tu trípode y monta la cámara sobre el mismo. Sin utilizar el filtro, haz una foto de prueba de la habitación en la que consigas el histograma correcto, la foto está correctamente expuesta. Cuando la tengas, anota los ajustes (apertura, velocidad e ISO). Estos van a ser los parámetros de prueba que vas a utilizar en PhotoPills.

En la foto de prueba que ves bajo estas líneas utilicé una apertura f/4, una velocidad de 1 segundo y una sensibilidad ISO 100.

Nikon D4s | f/4 | 1s | ISO 100

Usa la calculadora de exposición

Abre PhotoPills, y pulsa Exposición (menú Píldoras). Se abrirá la calculadora de exposición que te permitirá entre otras cosas encontrar la densidad real de tu filtro.

En la calculadora, pulsa sobre Calcular en la parte superior de la pantalla, y elige que el parámetro que quieres calcular es la Velocidad de obturación.

PhotoPills - Menú Píldoras. Pulsa sobre Exposición para abrir la calculadora de exposición.
PhotoPills - En la calculadora de exposición, establece que el parámetro que quieres calcular es la Velocidad de obturación.
Introduce los ajustes de prueba

En la calculadora de exposición, introduce los Ajustes de prueba. Es decir, la apertura (f/4), velocidad (1s) de obturación e ISO (100) de la foto de prueba (la foto correctamente expuesta de la habitación).

PhotoPills - Calculadora de exposición una vez establecido que el parámetro que quieres calcular es la Velocidad de obturación.
PhotoPills - Introduce los Ajustes de prueba en la calculadora de exposición (apertura, velocidad e ISO). En el ejemplo f/4, 1s e ISO 100.
Introduce los ajustes equivalentes

Ahora, en los Ajustes equivalentes, introduce la misma apertura (f/4) y el mismo ISO (100) de la foto de prueba. Por último, introduce los pasos de luz que tu filtro resta según el fabricante. En el caso de este ejemplo utilicé un filtro Haida de 6 pasos.

Una vez introducidos los ajustes, la Velocidad de obturación equivalente (1min 4s) es el primer resultado que aparece en la tabla inferior. Esta es la velocidad que vas a utilizar para hacer una segunda foto pero esta vez con el filtro puesto.

PhotoPills - Calculadora de exposición una vez introducidos los Ajustes de prueba en la calculadora de exposición (apertura, velocidad e ISO)
PhotoPills - Introduce como Ajustes equivalentes la apertura (f/4), ISO (100) y los pasos de luz de tu filtro (6 pasos). Y obtén la velocidad que vas a utilizar en la tabla de resultados (1min 4s).

Coloca el filtro ND y haz una foto de prueba

Coloca el portafiltros en el objetivo e inserta el filtro ND que quieres calibrar. Introduce la apertura (f/4), ISO (100) y velocidad de obturación equivalente (gracias a la calculadora de exposición sabes que es 1min 4s). Haz una foto.

Nikon D4s | f/4 | 64s | ISO 100 | Filtro ND 1.8 (6 pasos)

Observa el histograma de esta última foto, la que has hecho con el filtro, y compáralo con la foto que has hecho sin filtro. Si son prácticamente idénticos y puedes superponerlos, la densidad del filtro que indica el fabricante es válida.

Si el segundo histograma se ha desplazado a la izquierda con respecto al primero (foto más oscura), tu filtro tiene una densidad mayor que la que indica. Y a la inversa, si el segundo histograma se ha desplazado a la derecha con respecto al primero (foto más clara), tu filtro tiene una densidad menor que la que indica.

Modifica los ajustes conforme a la exposición

Imagina que la foto ha quedado más oscura. Es decir, que el filtro resta más pasos de luz que los que el fabricante indica. En ese caso, vuelve a abrir la calculadora de exposición de PhotoPills y añade una fracción de paso de luz a la densidad del filtro. En este ejemplo voy a añadir 3/4 de paso al filtro de 6 pasos.

Esto te dará una nueva velocidad de obturación (1min 48s).

PhotoPills - Calculadora de exposición una vez introducidos los Ajustes equivalentes de la apertura (f/4), ISO (100) y los pasos de luz de tu filtro (6 pasos).
PhotoPills - Introduce como Ajustes equivalentes la apertura (f/4), ISO (100) y los pasos de luz de tu filtro más una determinada fracción (6 3/4 en este ejemplo).

Haz la foto

Haz otra foto con la nueva velocidad de obturación que has calculado y repite el proceso. Compara el histograma resultante con el de la foto de prueba inicial.

Arriba: Nikon D4s | f/4 | 1s | ISO 100. Abajo: Nikon D4s | f/4 | 108s | ISO 100 | Filtro ND 1.8 (6 pasos), densidad real 6 3/4 pasos

Si coinciden, ¡bingo!, ya tienes la densidad real de tu filtro.

A veces, como en este caso, puede haber una diferencia de temperatura de color debido al tinte del filtro. Pero es algo que no tiene impacto a la hora de calibrar tu filtro. Recuerda que es algo que puedes corregir fácilmente en el revelado.

Si no coinciden, repite el proceso modificando los pasos de luz que resta el filtro en la calculadora de exposición hasta dar con la densidad real de tu filtro.

¡Pon en práctica el “prueba y error”!

Y para que no te olvides, te recomiendo apuntar todas las densidades reales de tus filtros. Puedes hacerlo en el móvil. O si prefieres, en un papel, plastificarlo y meterlo en tu bolsa de filtros (o en tu mochila fotográfica).

De esta forma, lo tendrás siempre a mano cuando estés en la localización y tengas que hacer los ajustes oportunos.

Utiliza la calculadora de exposición para calcular la velocidad

Por último, una vez que hayas determinado la densidad óptica exacta de tu filtro, y siempre que quieras utilizar tu filtro, utiliza la calculadora de exposición de PhotoPills para calcular la velocidad de obturación que necesitas para exponer correctamente tus fotos. Ahorrarás mucho tiempo y dolores de cabeza.

Te lo explico con todo lujo de detalles en la sección 9.

4.Cómo combinar filtros (ND, GND y polarizador)

“Oye Toni, ¿puedo combinar un filtro polarizador circular con un portafiltros y uno o varios filtros de hoja?”

Pues sí amigo mío, es perfectamente posible y además muy recomendable.

Al combinar el polarizador con uno o varios filtros ND y/o uno o varios filtros GND, los beneficios de cada uno de los filtros se verá reflejado en la foto… ¡Esto te permitirá conseguir imágenes verdaderamente espectaculares!

Pero ten siempre en cuenta que cuantos más filtros coloques delante del objetivo, mayor será la pérdida de calidad que sufrirá tu imagen.

Como siempre, ¡la fotografía es una toma constante de decisiones! ;)

Nikon D4s | 18mm | f/11 | 140s | ISO 100 | 6500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos), GND 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador

En la imagen se ve claramente que el polarizador permite ver más detalle de las rocas del fondo del mar.

Además, el filtro ND permite alargar la exposición creando ese efecto seda en el mar (en el fondo de la imagen) y en las nubes.

Por último, el filtro GND lo aplico sobre la zona más clara del cielo. Así mi cámara puede capturar todo el rango dinámico de la escena y evito que el cielo esté sobreexpuesto.

“Toni, por favor, enséñame cómo se colocan todos los filtros delante del objetivo”

¡Allá voy!

Cómo colocar el polarizador con respecto a los filtros ND y GND

El sistema de sujeción depende del fabricante.

Algunos polarizadores van enroscados directamente al objetivo y el portafiltros se pone por encima gracias a un anillo adaptador. Otros permiten enroscar el polarizador directamente al portafiltros e ir insertando los filtros por delante usando las ranuras correspondientes.

Cuando el polarizador es rectangular, se inserta en el portafiltros como cualquier otro filtro de hoja: deslizándolo por una de las ranuras. ¿Cuál de ellas? La que esté más alejada del sensor.

Del mismo modo, dependiendo del fabricante, el polarizador puede estar más cerca o más lejos del sensor. Es decir, por delante o por detrás del resto de filtros (ND y GND).

“Entonces, ¿tengo que seguir un orden concreto a la hora de apilar mis filtros para evitar sorpresas?”

La respuesta es “sí y no” XD

Te lo explico en profundidad un poco más abajo.

Respecto al polarizador, éste debe ocupar la primera o la última posición delante del objetivo.

Es decir, puedes utilizar las siguientes combinaciones indistintamente:

Objetivo > Polarizador > ND > GND (El polarizador puede ir antes de la anilla adaptadora también, dependiendo del sistema de filtros)
Objetivo > ND > GND > Polarizador

¿En qué orden se colocan los filtros ND, GND y polarizador?

En realidad el orden depende del sistema de filtros que uses.

Supón que usas un sistema de filtros de hoja. Este sería el orden adecuado.

¡Ojo! Siempre siguiendo la dirección en la que entra la luz en el objetivo. Es decir, desde el filtro que se encuentra más lejos del sensor hasta el más cercano.

  1. Filtro polarizador. De esta forma, el polarizador es el primero en dejar pasar la luz a través y su efecto no se ve afectado por el de otros filtros.

  2. Filtro(s) degradado(s) neutro(s) o GND. Te aconsejo que los pongas más lejos del sensor ya que son filtros que vas a ir quitando y poniendo o ajustando dentro del portafiltros. Además, si usas uno o varios filtros GND y alguno es un GND inverso, pon éste último al final (más lejos del sensor) porque es probable que sea el que tengas que ajustar con más cuidado. Comprueba que la zona más densa del filtro actúa en la zona de la escena que quieres.

  3. Filtro(s) neutro(s) o ND. Como este filtro es homogéneo, una vez que lo insertes en el portafiltros no necesitarás moverlo más. Además, es el filtro más sensible a la luz. Así es que asegúrate de que queda bien encajado y que la luz no se filtra para evitar alguna sorpresa.

Como te comentaba anteriormente, este orden necesita que tu portafiltros te permita colocar el polarizador delante mediante un anillo adaptador. Este sistema lo ofrecen fabricantes como Lee o Lucroit, por ejemplo.

No obstante, existen otros fabricantes, como NiSi, cuyo sistema es ligeramente diferente ya que el filtro polarizador es el que está más cerca del sensor.

A lo largo de los años he probado muchas marcas de filtros y la verdad es que no he notado mucha diferencia entre poner el polarizador más cerca del sensor o más lejos. Pero no deja de ser una opinión personal. Si consultas varios foros encontrarás muchas discusiones sobre este tema.

Lo más importante es que el portafiltros te permita insertar y deslizar con comodidad los filtros degradados. Al fin y al cabo son los que más vas a manipular durante la preparación de la toma y los que tendrás que ajustar con más precisión para evitar que salgan bandas oscuras en la foto.

¿Qué efectos tiene el apilar y/o combinar filtros?

Si tienes, por ejemplo, más de un filtro ND, puedes combinar los dos (o más filtros) para incrementar el número de pasos y así dejar pasar menos luz.

Con un ejemplo lo entenderás mejor: si tienes un filtro ND de 3 pasos y lo combinas con uno de 6 pasos, lo que estás es simulando el efecto que tendría un filtro de 9 pasos (6 + 3 = 9).

El problema al que te enfrentas cuando apilas filtros es que por cada filtro que añades, estás añadiendo un obstáculo más a la luz. Es decir, tiene que atravesar más objetos de cristal o de resina hasta llegar al sensor. Y el riesgo de que esto reste nitidez a la imagen o genere más aberraciones cromáticas es mayor.

Además, la mayoría de los filtros generan cierta dominante (más los de resina que los de cristal). Cuando apiles varios filtros, observa con detenimiento el efecto que produce sobre la imagen ya que cuanto mayor sea el número de filtros que coloques, seguramente mayor será la dominante que afecte a tu foto.

¡Perfecto!

Después de esta explicación sobre los filtros, que espero te haya servido para calentar motores, ¡empieza lo divertido!

¿Me acompañas?

Vamos en busca de la localización perfecta :D

5.La localización perfecta para fotografía con filtros (y cómo encontrarla)

La localización es clave.

Sin una buena localización, será más difícil conseguir una foto que impacte, que capte la atención, que transmita...

Y más aún cuando hablamos de localizaciones para hacer fotografía con filtros, ya que ciertas localizaciones te van a dar mejor resultado que otras.

Cuando busques una localización, busca los siguientes ingredientes...

Los ingredientes de la localización perfecta

La localización que ya conoces
Nikon D4s | 14mm | f/13 | 20s | ISO 100 | 6500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND 0.9 (3 pasos) transición suave

No me cansaré de decirlo y por eso lo pongo en primer lugar. Siempre he conseguido mis mejores imágenes en localizaciones que conozco como la palma de mi mano, que me encantan y que llevo mucho tiempo fotografiando.

Cuando encuentres una localización que te apasione, vuelve.

Vuelve una y otra vez. Explora todos sus rincones y trabaja diferentes composiciones, durante distintas épocas del año y con condiciones meteorológicas diferentes.

Poco a poco irás haciendo mejores foto, te lo aseguro.

Y si no me crees, haz caso a Marcel Proust :P

"El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos."

Sujeto protagonista
Nikon D4s | 18 mm | f/8 | 20s | ISO 100 | 7500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos), GND 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador

Como en cualquier otro tipo de fotografía (Vía Láctea o rastros de estrellas, por ejemplo) es importante que tu composición incluya un sujeto interesante.

Es la mejor manera de contar una historia (tu historia) ya que ese sujeto será el protagonista. Y también será el centro de atención hacia el que quieres dirigir la mirada del espectador.

¿En qué te tienes que fijar cuando estés explorando una localización?

En cualquier elemento del paisaje que destaque: una formación rocosa, un árbol, una construcción singular (como por ejemplo un faro, una ruina, un edificio, un puente, etc.), un monumento, los restos de un naufragio…

Como verás, hay muchísimas posibilidades.

¡Tu imaginación es la que marca los límites! :)

Elementos compositivos básicos
Nikon D4s | 22mm | f/9 | 120s | ISO 100 | 9100K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND inverso 0.6 (2 pasos) transición suave

Tu localización tiene un elemento especial que es el protagonista de tu historia.

¡Genial!

Pero no te quedes ahí.

Ve un poco más allá y explora otras posibilidades que encuentres sobre el terreno (o desde el sofá gracias a Internet) y que te sirvan para darle más fuerza a la historia o para contarla mejor.

Profundiza y el efecto que tendrá tu imagen será mucho mayor.

Ayúdate de elementos que te permitan dibujar en el encuadre. ¿Qué elementos? Pues líneas, triángulos, patrones, texturas, un elemento aislado.

La idea es que guíes la mirada del espectador para que se vaya desplazando a lo largo del encuadre en la dirección que tú quieras, dando énfasis o creando efecto como una simetría, un determinado equilibrio o un fuerte contraste.

¡No te quedes en la capa más superficial o con lo más evidente!

Sólo así conseguirás que tu imagen sea completamente original.

Elemento que transmita movimiento
Nikon D4s | 20mm | f/16 | 1/30s | ISO 100 | 5500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND 0.9 (3 pasos) transición suave

Para transmitir movimiento necesitas… ¡algo que se mueva!

Puede ser un elemento que contenga agua (una cascada, el mar, un río, un lago, un canal, etc.), las nubes, luces como por ejemplo los faros de los coches… o que contenga incluso personas en movimiento.

Truco: Si quieres fotografiar una zona habitualmente concurrida, el hecho de que haya tanta gente puede perjudicar la historia que quieres contar. En este caso, si realizas una exposición lo suficientemente larga con la ayuda de un filtro ND por ejemplo, podrás hacer que un lugar abarrotado parezca un pueblo fantasma :)

Paisaje natural
Nikon D4s | 18mm | f/16 | 6s | ISO 100 | 6250K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND 0.9 (3 pasos) transición suave

Cuando te pones a buscar una localización, lo primero que tienes que decidir es el tipo de paisaje con el que vas a trabajar.

Por ejemplo, ¿prefieres fotografiar una paisaje urbano o de naturaleza?

Supón que quieres fotografiar un paisaje de naturaleza. En ese caso, intenta buscar una localización que tenga uno o varios de estos elementos: una franja de costa, una o varias montañas, un bosque con un río, una cascada, un lago, un campo de cultivo… ¡Las posibilidades son infinitas!

Centrémonos por un momento en dos de estos elementos: la costa y las cascadas.

La costa

Nikon D4s | 165mm | f/16 | 1/6s | ISO 400 | 6250K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND 0.9 (3 pasos) transición suave

Empecemos por lo más sencillo y lo más obvio: los miradores.

Sí, ya lo sé. Es el primer sitio al que iría cualquier fotógrafo. Pero eso no significa que tu foto no vaya a ser original (ahí es donde entra en juego tu pericia a la hora de trabajar tu composición). Al fin y al cabo, el mirador está ahí por alguna razón ¿no te parece?

Otra cosa en la que te tienes que fijar cuando explores la zona es en los acantilados. Además de ofrecerte un punto de vista elevado, también te facilitan la posibilidad de capturar el mar rompiendo contra las rocas. Y si lo hace violentamente, mejor.

Pero si no es así y el mar está como un plato, siempre puedes optar por el plan B: esperar que el cielo esté nublado y confiar en que el viento mueva esas nubes. No hace falta que sea un viento huracanado. Con que la brisa sea lo bastante fuerte para mover las nubes será suficiente.

Por último, busca otros elementos que le puedan aportar un toque especial a la imagen. Se me ocurren por ejemplo un faro desafiando las inclemencias o un viejo embarcadero azotado por el mar…

Y, si el paisaje y las mareas te lo permiten, siempre puedes acercarte a la orilla para capturar un primer plano espectacular.

Las cascadas

Nikon D4s | 125mm | f/8 | 1/100s | ISO 400 | 5850K | Filtro ND 0.9 (3 pasos)

Piensa que el sujeto principal de tu imagen no tiene por que ser únicamente una cascada de gran tamaño. A veces, un detalle de la misma puede resultar interesante.

O incluso puedes incluir en tu encuadre únicamente alguno de los niveles inferiores. Fíjate en las rocas, la hojarasca y otros elementos que puedan crear un primer plano interesante.

Otro elemento que puedes buscar son los pequeños remolinos de espuma o agua que corre una vez que ha pasado la cascada. A veces las rocas crean pequeñas bolsas de agua en las que puedes ver movimientos muy estéticos.

Una vez más, usa tu imaginación. Observa durante unos minutos cómo se comporta el agua e intenta visualizar el dibujo que hará en una larga exposición.

Una última cosa: captura la cascada desde un lateral.

Puede ser un punto de vista más interesante que le de más volumen a la foto o un encuadre menos clásico.

Paisaje urbano
Nikon D4s | 102mm | f/16 | 185s | ISO 100 | 5850K | Filtro ND 3.0 (10 pasos) y GND 0.9 (3 pasos) transición suave

Si por el contrario prefieres un paisaje urbano, considera incluir en tu encuadre un edificio significativo, una calle concurrida, un elemento que tenga agua (como por ejemplo el mar, un río, un lago, una fuente...) o cualquier otro elemento arquitectónico interesante (un puente).

Otro recurso muy utilizado en paisajes urbanos son los rastros de luces.

Eclipse solar
Nikon D500 | 480mm | f/8 | 1/500s | ISO 100 | 7460K | Filtro solar Baader

Si quieres fotografiar la fase parcial de un eclipse solar total, anular o parcial, necesitas un filtro solar (sección 2). Además, tendrás que ir a una localización donde la fase parcial del eclipse sea visible.

En el caso concreto de un eclipse solar total, te recomiendo que vayas a una localización que esté dentro de la banda de totalidad. Esta franja corresponde al conjunto de localizaciones en el mundo desde los que puedes capturar todas las fases del eclipse e incluye, por supuesto, la totalidad (el momento en que la Luna cubre el Sol por completo).

Puedes ver la localización desde la que fotografié el eclipse solar total del 21 de agosto de 2017 en la siguiente imagen. Estuvimos en un bonito viñedo en Portland, Estados Unidos, que estaba dentro de la banda de totalidad.

Nikon D4s | 18mm | f/16 | 10s | ISO 100 | 5850K

¡Vivir la totalidad no tiene precio!

“Muy bien Toni, ¿pero cómo averiguo dónde está la banda de totalidad o dónde es visible la fase de parcial?”

Muy sencillo, utiliza la capa de eclipses en el Planificador de PhotoPills.

Si te apetece aprender, te enseño a planificar un eclipse solar paso a paso.

¿Tienes pensado fotografiar el próximo eclipse solar total? Entonces, te recomiendo que eches un vistazo a nuestra Guía de los mejores eclipses de Sol: cuándo, dónde y cómo fotografiarlos.

Además, si los que te gustan son los eclipses lunares, puedes consultar nuestra Guía de los mejores eclipses de Luna: cuándo, dónde y cómo fotografiarlos.

Perfecto. Ahora ya sabes qué ingredientes debes buscar en una localización para maximizar las posibilidades de éxito.

Veamos ahora las herramientas que tienes a tu disposición para encontrarlos.

Herramientas que te ayudan a encontrar la localización perfecta

Si ya tienes en mente una localización, ¡genial!

Pero, ¿qué pasa si no tienes ni idea? ¿Qué pasa si tienes pensado viajar a un destino en el que nunca has estado? ¿Qué tienes que hacer para encontrar esa localización perfecta?

Y lo más importante, ¿cómo puedes encontrarla cómodamente desde casa y así trabajar en tu planificación (sección 8)?

Sigue leyendo y tendrás todas las respuestas a tus preguntas…

Vuelve a una localización que conozcas de antemano

Ya sé que soy un pesado pero voy a repetirlo una vez más.

Un buen punto de partida es analizar en detalle las localizaciones que has visitado en el pasado. Es decir, aquellos sitios que ya has fotografiado y que, por sus características, encajan con la idea de foto que has imaginado.

Dedica el tiempo necesario a revisar tu archivo fotográfico y establece una lista de localizaciones potenciales.

Establece los pros y los contras teniendo en cuenta tu idea de partida. No te resultará complicado puesto que ya has estado allí al menos una vez y tienes una experiencia previa.

Inspírate en fuentes externas

Lógicamente, una de las primeras cosas que te sugiero que hagas es buscar localizaciones en Internet. Para ello, aquí te dejo algunas fuentes que pueden resultarte útiles:

Visita las fuentes que acabo de mencionar y busca localizaciones que tengan los ingredientes que necesitas.

Y ahora déjame que te desvele tres de las herramientas que me resultan imprescindibles antes de hacer mis fotos… ;)

PhotoPills

PhotoPills se ha convertido desde hace varios años en una herramienta esencial a la hora de imaginar, planificar y hacer mis fotos. Aunque a estas alturas esto no debería sorprenderte ;)

Y espero que, gracias a esta guía, también se convierta en una aplicación imprescindible para ti.

La posibilidades que te ofrece el Planificador para buscar localizaciones son infinitas. Incluso si tienes pensado planificar eclipses solares (y lunares)... :P

Además, PhotoPills te permite navegar a lo largo del mapa, encontrar localizaciones interesantes y crear tu propia base de datos de Puntos de interés (PDI).

¿Cómo?

¡Es muy (muy) sencillo!

Imagina que has descubierto una localización, es decir un Punto de interés (PDI), que te encanta. Por ejemplo, el faro de Fire Island en Long Island (EEUU).

Abre PhotoPills y pulsa en Mi Material (menú superior). Después, pulsa en Puntos de interés.

PhotoPills - Menú Mi Material. Pulsa sobre Puntos de interés.
PhotoPills - Pantalla principal de la herramienta de Puntos de interés.

Una vez ahí, se abrirá el mapa. Tienes dos opciones.

Uno, navegar por el mapa acercándote y alejándote hasta encontrar el punto exacto en el que quieres marcar el PDI. Cuando lo tengas, pulsa el símbolo “+” que está arriba a la derecha.

En la nueva pantalla, coloca el Pin Rojo sobre la localización que quieres guardar. Añade un nombre a tu PDI y pincha en Categoría para seleccionar el icono que lo representará. Una vez lo hayas hecho, pulsa el botón Guardar y el Punto de interés aparecerá sobre el mapa.

PhotoPills - Pantalla Añadir Punto de interés. Coloca el Pin Rojo en el punto que quieres guardar. Escribe un nombre y elige una categoría para tu Punto de interés. Pulsa Guardar.
PhotoPills - Vista del Punto de interés sobre el mapa.

Podrás consultar los PDIs que ya tienes guardados pulsando en Mi lista, en la parte inferior de la pantalla principal de la herramienta de Puntos de interés (recuerda que está en el menú superior Mi Material).

Dos, usar la caja de búsqueda para encontrar la localización. Está sobre el mapa (la reconocerás fácilmente por la lupa).

Teclea el nombre de la localización o de la población. Pulsa Buscar y el mapa se desplazará hasta ese lugar. También puedes seleccionar uno de los PDIs predefinidos o las opciones que te dé el buscador.

Si deseas guardar la localización, debes hacer lo mismo que te he explicado en la primera opción.

PhotoPills - Escribe el nombre de la localización en la caja de búsqueda, pulsa Buscar y selecciona uno de los resultados.
PhotoPills - Al seleccionar uno de los resultados, el mapa se centrará en esa localización.

Por si esto no fuera suficiente, al guardar tus localizaciones, también puedes añadir fotos y notas para describirlas. ¡Y no te olvides de compartir tus localizaciones con tus amigos PhotoPillers con el botón Acción!

También puedes guardar localizaciones a través del Planificador pulsando el botón Guardar situado en la parte inferior.

Finalmente, y siempre en el Planificador, si pulsas el botón Cargar y después pulsas Punto de interés, podrás ver la lista de tus localizaciones guardadas. Selecciona la que quieras y el Pin Rojo se colocará en esa localización.

¡Así podrás empezar a planificar una foto!

Pero eso es algo que te explicaré paso a paso más adelante, en la sección 8.

Google Earth

En cuanto te familiarices con ella, comprenderás que Google Earth es una herramienta muy potente. Su principal ventaja es que te permite explorar posibles localizaciones fotográficas en cualquier rincón del mundo con su vista 3D.

Y lo mejor de todo es que puedes hacerlo sin moverte de casa… ¡Desde tu propio sofá!

Lo único que tienes que hacer es colocarte virtualmente en cualquier punto de la Tierra. Una vez ahí, puedes analizar en detalle la localización y sus alrededores desde un punto de vista topográfico.

Con Google Earth puedes estudiar una zona específica a vista de pájaro, aunque también tienes una vista a ras de suelo. También puedes usar las vistas en 2D y en 3D desde la órbita.

Mientras exploras la ubicación, intenta cambiar tu ángulo de visión, mover tu posición así como acercarte y alejarte. Esto te ayuda a determinar posibles puntos de disparo, trabajar diferentes composiciones en un mismo lugar y, por supuesto, ¡encontrar el camino para llegar allí!

Puedes descargar Google Earth en tu móvil, tu tableta, tu portátil y tu ordenador de sobremesa.

Google Earth está disponible en iOS y Android.

¡Tus piernas!

El método tradicional nunca falla XD

A veces me gusta elegir una zona del mapa y simplemente ir a explorar. Me encanta recorrer a pie la localización con la intención de buscar fotos pero sin llevar todo el equipo a la espalda.

No te imaginas lo que disfruto pasando tiempo en la localización, buscando sujetos, composiciones, encuadres… En definitiva, invertir horas imaginando, visualizando y explorando oportunidades fotográficas potenciales sobre el terreno es clave en mi fotografía.

Me ayuda muchísimo a concebir, planificar y preparar la toma.

¡Te reto a hacer lo mismo!

En fin, estas son las herramientas que yo utilizo. Espero que te sirvan tanto como a mí.

Y si tienes alguna otra fuente de inspiración que te resulta imprescindible, compártela conmigo y el resto de PhotoPillers dejando un comentario al final de esta guía :)

¡Entre amigos la fotografía es más divertida!

Siguiente paso: realizar la planificación

¡Fantástico!

Ya queda menos...

A estas alturas ya has decidido tu localización. Si no lo has hecho, corre, elige un lugar porque vamos a planificar una foto.

Es hora de acercarte un poco más a la foto de tus sueños.

¡Manos a la obra!

6.Cómo planificar tus fotos con filtros como un profesional

Planificar una fotografía es como cocinar un plato suculento.

Se prepara con productos de primera calidad, con mucho amor y paciencia.

Empiezas mezclando los ingredientes fundamentales para construir la base del plato (la localización, el sujeto y la composición).

Después, le añades productos de máxima calidad para llenar el plato de sabor (la calidad de la luz y su dirección, el Sol en el encuadre…).

Finalmente, le das el toque final con los últimos condimentos (las condiciones meteorológicas, la dirección del viento, las mareas, etc.).

Pero, sal anda. Sal de la cocina y vuelve conmigo al mundo de la fotografía.

El objetivo de la planificación en fotografía es obtener:

  • Una posición de disparo, desde donde hacer la foto,
  • Una dirección de disparo (el encuadre) y
  • Una fecha y una hora de disparo...

... Que te permitan capturar la foto que tienes en mente.

Se trata de un proceso repetitivo en el que vas fabricando (planificando) la foto.

Puede parecer laborioso, pero no tienes nada de lo que preocuparte. PhotoPills es capaz de conseguir que tu trabajo de planificación sea pan comido.

Vamos al grano...

Así es cómo planifico mis fotografías con filtros.

Construyendo la fotografía...

Nikon D4s | 14mm | f/16 | 25s | ISO 100 | 6500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos), GND 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador

A partir de una localización y un sujeto determinados (sección 5), el punto de disparo, la dirección de disparo (el encuadre) y la fecha y hora de disparo vendrán condicionados por el resto de ingredientes que quieras añadir en la foto, así como su nivel de importancia (o prioridad).

Por “ingredientes” me refiero a:

Así que, una vez tienes la localización y el sujeto, tu trabajo consiste en decidir cuál es el siguiente ingrediente que quieres añadir a la foto (el siguiente de mayor importancia) y ajustar el punto de disparo, el encuadre y la fecha y hora de disparo en consecuencia.

Usemos como ejemplo la fotografía que ilustra este apartado. Mi intención en la foto es mostrar el diálogo entre el sujeto principal (el faro de Favàritx en Menorca) y el triángulo lleno de agua del primer plano.

Este diálogo me marca el punto de disparo, el encuadre, pero también la fecha de la foto, ya que necesito que el triángulo esté lleno de agua… Así es que tengo que esperar a que se produzca un fuerte oleaje o una lluvia intensa. En Menorca no tenemos mareas ;)

Después, afino la foto añadiendo más ingredientes. Por ejemplo, un determinado tipo de luz y su dirección (momento del día) o las condiciones del viento y las nubes.

Planificando la luz (tipo y dirección)

Nikon D4s | 19mm | f/5.6 | 1s | ISO 100 | 7500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos), GND 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador de 165mm colocado al revés para enfatizar los colores

Obviamente, puedes hacer fotografías con filtros durante las horas centrales del día (luz más dura). Pero mis momentos favoritos del día son la hora dorada (tonos anaranjados y dorados) y la hora azul (tonos azulados).

Recuerda las sabias palabras de Galen Rowell:

“Cuando llega la hora mágica, mis pensamientos se centran en la luz en vez del paisaje. Busco la luz perfecta, y luego busco algún elemento para acompañarla.”

Para aprender más sobre los tipos de luz, su relación con la elevación del Sol y qué fotos puedes hacer en cada uno de ellos, echa un vistazo a la guía ’Entendiendo la hora dorada, hora azul y los crepúsculos’.

Es una guía fundamental, de lectura imprescindible para todo PhotoPiller.

“Genial Toni, ¿y cómo averiguo cuándo se produce cada tipo de luz?”

Pues es evidente ¿no?

¡Con PhotoPills!

La hora dorada y la hora azul se producen al amanecer y al atardecer… Pero PhotoPills te indica las horas exactas para cualquier localización en el mundo y para cualquier fecha.

Así podrás averiguar rápidamente la información que necesitas ya sea sobre el terreno o desde casa, sentado cómodamente en el sofá :P

De hecho, según la situación en la que te encuentres, PhotoPills te ofrece hasta 3 posibilidades diferentes para encontrar rápidamente toda la información sobre la luz: los Widgets, la píldora Sol o el Planificador.

Los Widgets

Este es el primer consejo que lo doy a un PhotoPiller. Lo primero que debes hacer al descargar PhotoPills es activar los Widgets.

Los Widgets son la llave maestra para acceder directamente a la información clave.

Gracias a ellos puedes averiguar de un sólo vistazo y rápidamente toda la información que necesitas sobre la luz (hora dorada y hora azul), el Sol, la Luna y la Vía Láctea para la fecha en la que estás y la localización en la que estás (aunque estés sin cobertura).

Yo los uso constantemente… ¡Actívalos!

Widgets de PhotoPills - Información del Sol, la luz y la Luna el 21 de noviembre de 2018 en Madrid, España.
Widgets de PhotoPills - Información de la Vía Láctea y tus próximas fotos planificadas.
La píldora Sol

Uso la píldora Sol cuando quiero averiguar la información clave de la luz (hora dorada, hora azul, crepúsculos), el Sol, la Luna y la Vía Láctea, teniendo en cuenta la localización en la que estoy o en la que he colocado el Pin Rojo y según la fecha actual o una cercana.

También uso mucho el botón de Realidad Aumentada (RA), situado en la parte inferior. Este botón me permite visualizar in situ la posición y trayectoria del Sol. Esto es perfecto para predecir la dirección de la luz en todo momento.

Si te apetece, tú también puedes aprender a dominar la píldora Sol.

PhotoPills Sol - Pantalla de información sobre salida y puesta de Sol, la hora dorada, la hora azul, salida y puesta de Luna y fase de la Luna.
El Planificador

El Planificador es la píldora más potente del universo PhotoPills.

Sirve para planificar cualquier foto para cualquier fecha y lugar del mundo… ¡desde tu propia casa!

PhotoPills Planificador - Información sobre la hora dorada y hora azul sobre el panel superior. En el Mapa, la línea azul delgada te indica la posición de la Luna para la fecha y hora seleccionadas. Y la línea naranja delgada te dice la posición del Sol para la fecha y hora seleccionadas.
PhotoPills Planificador - Información sobre las salidas y puestas de Sol y de Luna sobre el panel superior. Las líneas gruesas son las direcciones de la salida de Sol (amarillo), puesta de Sol (naranja), salida de Luna (azul claro) y puesta de Luna (azul oscuro).

Simplemente:

Como ves en las capturas de pantalla, el Planificador no sólo te ofrece la información sobre la hora dorada y la hora azul, sino que también te indica la posición del Sol sobre el mapa…

Esto te permite, por un lado, saber la dirección de la luz en todo momento. Y por otro, como veremos en el siguiente apartado, te permite ajustar tu posición de disparo y encuadre para introducir el Sol como elemento compositivo en la foto.

En definitiva, aprender a utilizar el Planificador te abre una puerta a un nuevo mundo de posibilidades creativas.

¡Aprende a manejarlo!

Imagina. Planifica. ¡Dispara!

Para dominar el Planificador te recomiendo que empieces por esta ’Introducción a la planificación’.

El Sol en el encuadre (cuando sabes la fecha de la foto)

Nikon D4s | 14mm | f/8 | 34s | ISO 100 | 6500K | Filtros ND 3.0 (10 pasos) y GND inverso 0.6 (2 pasos) transición suave

Imagina que el próximo sábado quieres ir a fotografiar el amanecer al faro de Favàritx en la isla de Menorca. Y quieres que el Sol salga en la foto.

¿Cómo puedes averiguar el punto de disparo y la hora de disparo?

Muy fácil…

Abre el Planificador de PhotoPills y sigue los siguientes pasos:

  • Coloca el Pin Rojo cerca del faro de Favàritx. Puedes buscar una dirección utilizando el botón Cargar. Si no sabes, te sugiero que aprendas a mover el Pin Rojo.
  • Selecciona la fecha de la foto con la Barra de tiempo. ¿Quieres aprender a modificar la Barra de tiempo?
  • Sobre el Mapa, la línea gruesa amarilla indica la dirección de la salida de Sol. Y si seleccionas el Panel 4, verás la hora de la salida de Sol.
  • Tomando como referencia la línea de salida de Sol, puedes mover el Pin Rojo hasta una posición en la que el Sol salga cerca del faro y esté dentro de la foto. Observa la primera captura de pantalla que está un poco más abajo.
  • Ahora, desliza la Barra de tiempo hasta mover el tiempo cerca de la hora de salida de Sol y así verás la posición del Sol en todo momento. Desde el momento de la salida, hasta varios minutos después (línea amarilla delgada). Echa un vistazo a la segunda captura de pantalla que está un poco más abajo.
  • Una vez que sabes mover el Pin Rojo, cambiar el tiempo y entiendes el significado de las líneas de salida de Sol y posición del Sol que hay sobre el mapa, tienes todo lo que necesitas para planificar la foto.
  • Ajusta la posición de disparo en función de la composición que desees. Y comprueba la hora de la foto en la Barra de tiempo.
PhotoPills Planificador - Coloca el Pin Rojo cerca de tu sujeto y selecciona la fecha de la foto. Sobre el mapa tienes la posición del Sol (y la dirección de salida de Sol). Y en el Panel 4 la hora de salida de Sol.
PhotoPills Planificador - Ajusta la posición del Pin Pojo en función de la posición el Sol que quieras en la foto. Por último, determina la hora de la foto en la Barra de tiempo.

Si lo que quieres es planificar una foto que incluya otros fenómenos astronómicos como la Luna, la Vía Láctea, los eclipses o los rastros de estrellas, deberás seguir un procedimiento similar. Encontrarás todos los detalles en estos artículos:

El Sol en el encuadre (cuando no conoces la fecha de la foto)

Nikon D700 | 100mm | f/6.7 | 1/60s | ISO 200 | 5900K | Filtro polarizador

“Toni, y si tengo claro el punto de disparo y el encuadre… ¿Es posible averiguar cuándo estará el Sol donde yo quiero que esté en la foto?”

¡Por supuesto que sí!

Utiliza el botón Buscar del Planificador.

Lo mejor es que te lo explique con un ejemplo, planificando la foto que ilustra este apartado. Es una puesta de Sol debajo de un puente natural en la isla de Menorca que se llama Es Pont d’En Gil.

Tienes la explicación en profundidad y con todo lujo de detalles en la guía ’Cómo encontrar salidas y puestas de Sol’.

Pero si prefieres algo más breve, te hago un resumen del procedimiento que deberías seguir.

Abre PhotoPills, pulsa en Planificador y sigue los siguientes pasos:

  • Coloca el Pin Rojo en la posición de disparo. En este ejemplo, he colocado el Pin Rojo en uno de los pocos puntos desde los que se ve el horizonte a través del arco natural. Observa la primera captura de pantalla que está un poco más abajo.
  • Pulsa el botón Buscar. Es el primer botón de la parte inferior.
  • Pulsa la opción Sol en azimut y elevación (iOS) o simplemente Sol (Android). Esta opción te permite definir un rango de fechas entre las que buscar resultados. Así como la posición el Sol deseada (dependiendo de su azimut y elevación).
  • Introduce el rango de fechas.
  • Introduce la dirección del Sol (el azimut) colocando el Pin Amarillo sobre el arco natural en este ejemplo.
  • Introduce la elevación del Sol. En este caso será cero al tratarse de una puesta de Sol.
  • Pulsa el botón Buscar (lupa de la esquina superior derecha) para ver la tabla de resultados con todas las fechas en las que el Sol se pone debajo del puente.
  • Selecciona la fecha que más te convenga, guarda la planificación y cuando llegue el día de la foto ¡disfruta del momento e inmortalízalo con tu cámara!
PhotoPills Planificador - Después de pulsar el botón Buscar > Sol en azimut y elevación, introduce el rango de fechas y la posición del sol (el azimut y la elevación). Pulsa el botón Buscar para ver las fechas en que la foto es posible.
PhotoPills Planificador - Al seleccionar una fecha de la tabla de resultados, verás la planificación sobre el Planificador. Es el momento de realizar los ajustes que creas conveniente y guardar la planificación.

El procedimiento para planificar la Luna es exactamente el mismo tal y como te explicamos en la guía ’Cómo encontrar salidas y puestas de Luna’.

En cuanto a la Vía Láctea y los rastros de estrellas, deberás seguir un procedimiento un pelín diferente.

Te lo explicamos en estos vídeos:

Anticípate a las mareas

Nikon D4s | 25mm | f/5.6 | 2s | ISO 100 | 6500K | Filtros GND 0.9 (3 pasos) transición suave y polarizador

Si estás planificando una foto en una zona de mareas… ¡No te olvides de comprobar las horas de pleamar y bajamar!

Existen infinidad de páginas web y aplicaciones para ello, pero mi favorita es Tabla de mareas.

Como medida de seguridad

No te lo tomes a broma. La fotografía de larga exposición con filtros en un punto de la costa puede entrañar ciertos peligros.

Al estar moviéndote y haciendo fotos en la orilla del mar, estarás seguramente rodeado de piedras y rocas. Y si están mojadas o húmedas, pueden ser muy resbaladizas.

A esto se añaden, lógicamente, las mareas y su efecto sobre la fuerza de las olas.

Por eso es fundamental que explores la localización con antelación y (¡bingo!) que conozcas cuándo serán las mareas el día de la sesión fotográfica. Dependiendo del mar, la diferencia entre la bajamar y la pleamar puede ser considerable.

Sé precavido y evitarás sorpresas que podrían ser bastante desagradables.

Para conseguir una mejor composición

Además de la seguridad, conviene que sepas los movimientos y la altura del mar en tu localización. La marea puede hacer que el entorno varíe significativamente.

Supón, por ejemplo, que un conjunto de rocas que quieres en la foto puede estar tapado o descubierto dependiendo del nivel del mar. Si a la hora hacer la foto resulta que las rocas están bajo el agua… ¡has metido la pata hasta el fondo!

Otro ejemplo son los reflejos que consigues cuando la marea está bajando y deja una finísima capa de agua sobre la arena. Si a ese ingrediente le añades una buena luz, por ejemplo la de la hora dorada, los resultados pueden ser fantásticos.

Por lo tanto, es fundamental que tengas en cuenta las mareas a la hora de elegir tu localización y de determinar la hora de captura en la planificación.

Prepara tu equipo

El agua es uno de los principales enemigos de tu equipo fotográfico.

Sé previsor y

  • Determina si puedes mojar tu trípode o no. Lo más probable es que tengas que colocarlo en algún sitio en el que las patas acabarán mojándose. Y si corre el riesgo de oxidarse o dañarse…
  • Lleva contigo varios paños de microfibra. Cuando pongas los filtros delante del objetivo, esa superficie será un imán para las gotas de agua. Si no los limpias con regularidad tus fotos saldrán con manchas y suciedad.
  • Ponte una botas de agua o un calzado adecuado. Asegúrate de que la suela no resbala con la humedad o el musgo de las rocas. Y comprueba que mantenga tus pies secos :)

Un último apunte.

Cuando estés de vuelta en casa, no olvides endulzar tu equipo, sobre todo el trípode. Por endulzar me refiero a enjuagar tu material con agua dulce. Los efectos de la sal pueden ser devastadores a medio plazo si no eres lo suficientemente cuidadoso.

No olvides comprobar la previsión del tiempo (las nubes y el viento)

Nikon D4s | 14mm | f/16 | 120s | ISO 100 | 7500K | Filtros ND 1.8 (6 pasos) y GND 1.2 (4 pasos) transición suave

Ya sólo faltan unos pocos días para el gran momento… El momento de hacer la foto.

Sientes que lo tienes todo bajo control. Que nada puede fallar.

¿Estás seguro?

Piénsalo... :P

Así es, nadie puede controlar las condiciones meteorológicas… Por eso a los PhotoPillers nos gusta decir eso de “Planifica y Reza”. ¡Incluso diseñamos una camiseta con el lema Plan & Pray!

Siempre que tengas pensado hacer fotos en exteriores, es importante que tengas en cuenta la previsión meteorológica.

De esta forma, podrás anticiparte a lo que te vas a encontrar en la localización. Y también comprobar si se dan las condiciones que estás buscando.

En algunas ocasiones tienes la suerte de tener las nubes que quieres y la dirección del viento que necesitas para reforzar la composición.

¡Consultar la información sobre las nubes y la dirección (y fuerza) del viento es clave!

Mis aplicaciones metereológicas

Siempre que sea posible, me gusta consultar primero el servicio de meteorología nacional de la localización. Suele facilitar la información más precisa y fiable.

Pero cuando hablamos de meteorología, prefiero ser cauto y revisar varias fuentes de información para poder tener los datos más fiables.

Así es que aquí te dejo las dos fuentes con las que contrasto la información que me da el servicio de meteorología nacional de la localización.

Windy

Windy es mi aplicación favorita cuando quiero ver qué meteorología me voy a encontrar en la localización. La encuentro muy útil porque puedo consultar un montón de información y tiene una interfaz muy bonita.

La aplicación te dice, para una localización específica, los siguientes datos: viento (dirección y velocidad), lluvia, nieve, temperaturas, nubes (a diferentes altitudes) y olas (dirección, fuerza y temperatura del agua).

La barra de la parte inferior de la pantalla también ofrece muchísima información. Te da, por ejemplo, un pronóstico de 7 días de todos estos elementos y puedes elegir verlos en distintos formatos (básico, meteograma y aerograma). Además, me encanta la posibilidad de ver imágenes de satélite.

Con Windy puedes crear tu propios mapas personalizados incluyendo los datos y los colores que prefieras. Y, por supuesto, puedes ir viendo cómo evoluciona el pronóstico conforme pasa el tiempo a lo largo de varios días.

Puedes descargar la aplicación de Windy en tu móvil y tu tableta. También puedes usarlo a través de la página web en tu ordenador portátil y de sobremesa.

Windy está disponible en iOS y Android.

Dark Sky

Como te decía anteriormente, cuando se trata de comprobar las previsiones del tiempo, me gusta ser conservador y consultar varias fuentes.

Y mi plan B siempre es Dark Sky. Tiene una aplicación disponible en iOS y en Android.

Pero como la aplicación para iOS (de pago) sólo está disponible en EEUU, tengo un atajo en mi iPhone y desde ahí accedo directamente a la versión móvil de la página web. Llevo años usándola y funciona perfectamente.

Una de las principales ventajas de Dark Sky es que se nutre de muchas fuentes para establecer una predicción meteorológica lo más precisa posible. Ofrece un práctico gráfico de cuál será el tiempo durante la siguiente hora, un pronóstico detallado de 24 horas y una previsión de 7 días.

Además, el diseño es muy sencillo y es muy fácil de consultar. En general, la información que da es fiable y resulta de gran utilidad para comprobar los datos que me haya dado Windy.

Estudia las nubes (y el viento)

Desde un punto de vista compositivo las nubes, junto con la dirección y velocidad del viento, son un elemento fundamental. Su presencia, su color y la dirección (y velocidad) a la que se desplazan darán más o menos dramatismo a tu imagen.

Así es que si las previsiones meteorológicas apuntan a que en el momento de la captura habrá nubes en tu escena, es importante que las estudies. Sólo así podrás anticiparte a su comportamiento y sacarles el máximo partido cuando estés haciendo tu larga exposición.

¿A qué velocidad se van a mover?

No te asustes porque esto no es un curso de “Meteorología Avanzada”… XD

Tan sólo quiero llamar tu atención sobre algunas características para que te familiarices con los diferentes tipos de nubes que te puedes encontrar.

Puesto que estamos hablando de largas exposiciones y siempre y cuando haya viento en la localización, las nubes serán uno de los principales elementos que te ayudarán a transmitir movimiento.

¿Pero cuánto movimiento?

O dicho de otro modo, ¿cuán rápido se mueven esas nubes? ¿y qué velocidad de obturación tendrás que usar durante la captura?

Podemos dividir los tipos de nubes en 3 grupos y cada uno de ellos tendrá una velocidad de desplazamiento diferente:

  • Altas. Se mueven muy despacio. Usa velocidades de obturación de 3 minutos o más.
  • Intermedias. Su velocidad es moderadamente rápida. Te recomiendo usar velocidades de obturación de entre 2 y 3 minutos.
  • Bajas. Se mueven muy rápido. Usa velocidades de obturación de 2 minutos o menos.

Lógicamente estos son datos aproximados ya que todo va a depender de la fuerza con la que sople el viento.

¿Qué color pueden tener?

Las nubes no sólo pueden transmitir movimiento durante una larga exposición. También tienen la capacidad de dejar boquiabierto al espectador en función del color que tengan.

Por eso, es importante que sepas cuándo las va a colorear la luz del Sol.

De nuevo, podemos dividir los tipos de nubes en 3 grupos y cada uno de ellos se coloreará en un momento diferente del amanecer o atardecer:

  • Altas. Se colorean antes del amanecer o después del atardecer.
  • Intermedias. Pueden teñirse entre 5 minutos antes del amanecer y 15 después. A la inversa, se pueden colorear 15 minutos antes del atardecer y 5 minutos después.
  • Bajas. Se tiñen durante el amanecer y el atardecer. Pero sólo aquellas que están en dirección opuesta al Sol.

¿Sigues aquí? ¿Sí?

¡Genial!

Ahora sabes cómo encontrar una localización de ensueño y planificar una foto espectacular.

Es el momento de preparar el equipo que vas a utilizar :)

7.Todo el equipo fotográfico que necesitas (además de los filtros)

Cámara

Cualquier cámara te servirá para hacer fotos con filtros. Aunque, lógicamente, dependiendo del tipo de cámara que uses, algunas fotos serán mejores que otras dependiendo de tus expectativas y de sus limitaciones técnicas.

¿Puedes hacer fotos con filtros con tu teléfono móvil?

Increíble pero… ¡Sí!

Algunos fabricantes, como por ejemplo NiSi, tienen una línea de filtros para móviles. Además, necesitarás una aplicación de disparo que te permita hacerlo en manual (M) o en semiautomático (A/Av o S/Tv).

Ten en cuenta también que vas a fotografiar a velocidades relativamente lentas por lo que necesitarás algún tipo de trípode o de soporte que lo mantenga estable. De otra forma, tu pulso hará que la foto salga borrosa.

Cámaras compactas

En general, todas las cámaras compactas ofrecen una gran calidad de imagen y tienen muy buena relación calidad/precio.

Dicho esto, tus capacidades artísticas estarán condicionadas a tu capacidad para encontrar un sistema de filtros que se ajuste a tu cámara. Por ejemplo, el adaptador de filtros circulares que Lensmate tiene para la Sony RX100 (en todas sus versiones) o mis favoritos, los filtros magnéticos de MagFilter.

Y si no, siempre puedes probar a sujetar los filtros tú mismo o usar la técnica de los filtros en movimiento.

Prueba y experimenta porque nunca se sabe. ¡Igual consigues una foto sorprendente!

Cámaras para presupuestos ajustados

Las siguientes cámaras básicas permiten exponer en manual y en semiautomático:

Cámaras para presupuestos medios

En la franja media de precios (y de calidad), te recomiendo las siguientes cámaras:

Cámaras profesionales

En la franja alta de precios (y de calidad), te recomiendo las siguientes cámaras:

Objetivo

Tu elección del objetivo y de la distancia focal dependerá de qué parte de la escena quieres que aparezca en tus fotos.

Si quieres incluir una gran parte del paisaje, usa un gran angular. Por ejemplo, el Nikon 14-24mm f/2.8 (¡es mi favorito!).

Si prefieres centrarte en una zona más limitada o incluso en detalle más concretos, llévate un teleobjetivo estándar. Por ejemplo, el Nikon 24-120mm f/4 o el Canon 24-105mm f/4.

Filtros

El (o los) filtro(s) que elijas va a depender de la foto que hayas imaginado (sección 1 y sección 5) y planificado (sección 6).

Tal y como te expliqué en la sección 2, cada filtro tiene un uso muy concreto. Así es que todo depende de ti.

¿Qué quieres conseguir?

¿Te gustaría potenciar un reflejo? Usa un polarizador.

¿Quieres que el agua tenga un efecto seda? Usa un filtro de densidad neutra (ND).

Te repito la tabla de la sección 2 donde te resumo para qué sirve cada filtro y lo que puedes conseguir.

Filtro¿Para qué sirve?
Ultravioleta (UV)Bloquea los rayos ultravioleta.
SkylightEn cámaras analógicas, contrarresta los tintes azulados que pueden tener algunas escenas.
PolarizadorElimina reflejos no metálicos. Elimina o potencia la niebla y el arcoiris. Permite aumentar la saturación y el contraste.
Polarizador Gold-N-BlueColorea los reflejos en tonos intensos de azul o amarillo según la orientación del filtro.
Polarizador Varicolor Blue/YellowColorea los reflejos en tonos intensos de azul o amarillo según la orientación del filtro.
Densidad neutra (ND)Reduce de forma uniforme la luz que llega al sensor. Permite alargar el tiempo de exposición.
Degradado de densidad neutra (GND)Reduce de forma gradual la luz que llega al sensor con mayor intensidad desde uno de los bordes del filtro. Permite capturar con éxito escenas con rango dinámico alto.
Degradado inversoReduce de forma gradual la luz que llega al sensor con mayor intensidad desde el centro del filtro. Permite capturar con éxito escenas con rango dinámico alto.
Cartulina negraImpide que la luz llegue al sensor.
InfrarrojoPermite que sólo la luz infrarroja llegue al sensor.
Contra la contaminación lumínicaEvita que las bombillas de vapor de sodio cambien la temperatura de color de la escena nocturna.
SolarPermite fotografiar directamente el Sol o un eclipse solar evitando que los rayos infrarrojos (IR) y ultravioleta (UV) lleguen al sensor.

Portafiltros

¿Recuerdas que existen dos tipos de filtros?

Eso es, los circulares y los de hoja.

Pues bien, tienes dos formas de trabajar con los filtros de hoja:

Un portafiltros no es más que un soporte, generalmente de plástico, que anclas a la parte frontal del objetivo mediante un anillo adaptador (más detalles sobre estos últimos en el siguiente apartado). El portafiltros tiene una serie de ranuras en las que puedes ir deslizando distintos filtros. El número de ranuras depende del fabricante, aunque lo habitual suele ser tres.

El tamaño del portafiltros que necesites va a depender, lógicamente, del tamaño de los filtros.

Así es que si has determinado que necesitas filtros de 100mm para tu equipo, el portafiltros tendrá que ser del mismo tamaño.

Yo uso un portafiltros de Lucroit de 100mm para mis objetivos Zeiss Milvus 18mm f/2.8, Nikon 17-35mm f/2.8, Sigma 35mm f/1.4, Nikon 70-200mm f/2.8, entre otros objetivos.

También uso un portafiltros de Lucroit de 165mm para mi objetivo Nikon 14-24mm f/2.8, teniendo en cuenta que este último sistema puede ser utilizado en objetivos de diámetro inferior con un adaptador.

Son las propias marcas de filtros las que fabrican los portafiltros. Las más extendidas son: Lucroit, Nisi, Haida, Lee, Formatt-Hitech y Benro.

Anillas adaptadoras

Como te decía en el apartado anterior, necesitas una anilla adaptadora para anclar el portafiltros a la parte frontal del objetivo.

Lo habitual es que tenga una parte trasera de rosca con la que la sujetas al objetivo. La parte frontal suele tener un sistema de click que te permite enganchar el portafiltros ejerciendo una ligera presión.

Pero la característica más importante de una anilla adaptadora no es su sistema de sujección frontal ni trasera.

Es su tamaño.

Así es que lo primero que tienes que tener en cuenta es el diámetro de tu objetivo. Si no, la rosca de la anilla no encajará en el objetivo… ;)

Supón que tienes dos objetivos: uno de 77mm y otro de 58mm. Si quieres usar tu portafiltros con ambos necesitas dos anillas adaptadoras: una de 77mm y otra de 58mm. Era fácil de suponer… XD

Hay anillas adaptadoras de todos los tamaños que te imaginas y suelen ser muy baratas.

Trípode y rótula

Sin lugar a dudas necesitas un trípode robusto y sólido. O sea ¡un trípode que pese!

Esto es especialmente importante si tienes pensado fotografiar largas exposiciones con filtros porque tienes que asegurarte de que tu equipo no se mueve un ápice durante la captura.

Sea cual sea tu trípode, lo esencial es que mantengas tu cámara estable para evitar vibraciones que podrían trepidar tus fotos.

“Toni, tengo un trípode básico ¿puedo utilizarlo para mis largas exposiciones con filtros?”

Los trípodes básicos no suelen pesar mucho y eso los convierte en herramientas bastante inestables.

Utiliza estos sencillos aunque útiles trucos para evitar vibraciones:

  • Carga el trípode con peso extra colgando de la columna central una bolsa llena de piedras o incluso la misma mochila de la cámara. Pero no lo hagas cuando haga viento, ¡obtendrás el efecto contrario!
  • No eleves la columna central del trípode, harás que el sistema sea aún más inestable.

“Si tuviera que comprarme un buen trípode ¿qué me recomiendas?”

Compra el Manfrotto 055XPRO3, probablemente uno de los trípodes más vendidos entre los fotógrafos amateurs avanzados.

Si puedes (y quieres) gastar un poco más, echa un vistazo a los trípodes de fibra de carbono.

Son trípodes robustos que pesan bastante menos que los de aluminio. Además, permiten cargas de 5-25 kg, dependiendo del modelo.

Marcas como Gitzo, Manfrotto, Benro, Induro o Really Right Stuff ofrecen trípodes de gran calidad, tanto de carbono y como de aluminio.

“¡Genial! ¿Y qué me dices de la rótula?”

El tipo de rótula depende de tus preferencias. Lo más importante es que pueda aguantar al menos 5-7 kg de peso y que disponga de platina extraíble.

En mi opinión, la mejor combinación junto a un buen trípode es una gran rótula de bola. Yo uso la Really Right Stuff BH-55. Es capaz de soportar hasta 23 kg, por lo que aguanta el peso de mi equipo sin problemas. Esto me permite trabajar de forma cómoda y me ofrece una gran precisión.

Otras rótulas que me gustan son la Gitzo GH1382QD, la Kirk Enterprises BH-1, o la Arca Swiss Monoball Z1 SP, todas ellas robustas y de gran aguante (mínimo 13,5 kg).

Además, si vas a usar un superteleobjetivo una buena opción es usar una rótula de balancín (gimbal en inglés) como la que uso yo, la Benro GH2.

Intervalómetro

Cuando estés realizando fotografía con filtros, sobre todo durante largas exposiciones, intenta a toda costa evitar cualquier vibración. Si no lo haces, puede que la mayor parte de tus fotos salgan borrosas. Por eso necesitas una herramienta que te permita disparar la cámara sin tocarla.

La mejor opción son los disparadores remotos y los intervalómetros. Aunque, en mi opinión, deberías olvidarte del disparador y comprarte un buen intervalómetro (mejor con cable).

¿Por qué?

Porque los disparadores no son programables. No te permiten disparar automáticamente a intervalos regulares.

El intervalómetro sí es programable. Puedes establecer el tiempo de exposición, el intervalo de tiempo entre dos fotos consecutivas, el número total de fotografías que quieres hacer o incluso el retraso con el que quieres que se capture la primera foto.

Los siguientes intervalómetros son muy buenos:

Tarjetas de memoria

Hay muchos tipos diferentes de tarjetas SD (Secure Digital), dependiendo de la capacidad y la velocidad de transferencia de datos.

Si eres un fotógrafo principiante, con tener varias tarjetas SD de 32 GB clase 10 o U1 (desde 12€) tendrás más que suficiente. Son fantásticas, baratas y la cantidad de fotos almacenables es aceptable.

Pero… Su principal inconveniente es que la velocidad de transferencia (lo rápido que se escriben los datos en la tarjeta) no es la mejor del mundo.

Compra varias tarjetas de memoria con una velocidad de transferencia alta y cada foto que hagas se guardará más rápidamente en la tarjeta.

Hoy en día el precio de las tarjetas SD ha bajado tanto y resulta tan barato comprar una tarjeta SDHC velocidad clase 10 de 16GB que no deberías de comprar ninguna que tuviera unas prestaciones menores.

Te recomiendo que utilices varias tarjetas de pequeña capacidad en lugar de unas pocas de gran capacidad. De esta forma, si pierdes una tarjeta o se estropea, perderás un menor número de imágenes.

Es cierto que todavía hay cámaras que utilizan tarjetas CompactFlash (CF) pero es un sistema que está desapareciendo poco a poco.

Gamuza

Te sugiero que siempre lleves en tu mochila varias gamuzas de microfibra. La microfibra es el tejido perfecto para limpiar tanto el cristal frontal de tu objetivo como tus filtros. No daña, mancha, ni deja residuos.

Es muy fácil que mientras manipulas los filtros dejes alguna huella y algo de grasa. Y si estás haciendo una sesión fotográfica en la costa, puede que el mar salpique y deje gotas en el filtro. O podría ponerse a llover…

En fin, las probabilidades de que se te manche un filtro son muy altas. Son imanes para la suciedad.

Y si no la limpias, esa suciedad se verá en tus imágenes.

Así es que si no quieres pasarte horas delante del ordenador clonando puntos negros, ¡lleva siempre varias gamuzas de microfibra contigo!

Antes de terminar, déjame darte algunos consejos básicos sobre la limpieza de tus filtros.

  • No limpies un filtro con ningún otro tejido que no sea microfibra. Podrías rayarlo.
  • Si el filtro se te mancha de agua salada, no olvides endulzarlo al llegar a casa. Pásalo por debajo de un chorro de agua dulce y sécalo bien con la gamuza de microfibra.
  • Cuando laves tus gamuzas no uses lejía (deteriora la tela). Evita lavarlas con toallas de algodón (la microfibra recoge todas las partículas) y no emplees suavizante porque eliminará la electricidad estática que la microfibra necesita para su máxima eficacia.

Y ahora que hemos visto en detalle todas las piezas clave que puedes o, mejor dicho, debes incorporar a tu equipo, no hay tiempo que perder.

Es hora de aprender a utilizar y exponer con los diferentes tipos de filtros :)

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